Muchas personas se resisten a salir del centro de la ciudad porque tienen a sus amigos cerca, lugares de ocio cerca y un montón de cosas que hacer a un paso. Pero, a cambio, pagan alquileres más altos, conviven con una mayor cantidad de ruido en casa o no cuentan con grandes zonas verdes cerca (uno de los aspectos más valorados al buscar casa). Y para Cristina, profesional del marketing online de 33 años, las desventajas superaban a las ventajas, por lo que hace un año se fue de alquiler en Alcorcón. ¿Quieres saber cómo le va dejando atrás la gran ciudad? Ella misma te lo cuenta.
¿De dónde eres y cuándo llegaste Madrid?
Soy de un pequeño pueblo de Córdoba y llegué a Madrid con apenas 17 años (a puntito de cumplir los 18). Vine a estudiar la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense y antes de terminarla ya estaba trabajando en una agencia de posicionamiento SEO en Madrid. A partir de ahí toda mi vida laboral se ha desarrollado en Madrid.
La verdad es que desde el principio Madrid me enamoró. Yo era una chiquilla de pueblo que llegaba a la capital y me deslumbró. De hecho, desde segundo de carrera supe que no volvería al pueblo. Mi sitio estaba en Madrid… o al menos durante esos años. Por eso al terminar Periodismo estuve viviendo con el que por entonces era mi pareja en un barrio a unos 20 minutos andando al centro.






