En cambio, en un contrato de alquiler mancomunado, cada inquilino responde únicamente de la parte que le corresponde. Si uno deja de pagar, el propietario solo podrá reclamar el pago al inquilino que sea responsable
Visto lo visto, un contrato de alquiler solidario es más beneficioso para el casero, mientras que uno mancomunado presenta más ventajas para los inquilinos, que pueden protegerse si uno de sus compañeros no paga su renta.
Comparativa de ambos tipos de contrato de alquiler
En la siguiente tabla, podemos comparar las principales características de los dos tipos de contrato de alquiler:
| Aspecto |
Contrato solidario |
Contrato mancomunado |
| Responsabilidad del inquilino |
Todos los inquilinos responden por la totalidad de la deuda |
Cada inquilino responde solo por su parte |
| Consecuencias en caso de impago |
El inquilino puede acabar pagando una deuda contraída por otro compañero de piso |
El inquilino solo es responsable del pago de la parte proporcional del alquiler que le corresponda |
| Riesgo para el inquilino |
Mayor |
Menor |
| Seguridad para el propietario |
Mayor |
Menor |
¿Cuándo nos conviene un contrato de alquiler solidario?
El contrato solidario suele ser la opción más habitual porque ofrece una mayor garantía al propietario. En cualquier caso, aunque sea menos atractivo desde un punto de vista jurídico para nosotros, los inquilinos, eso no significa que no podamos valorarlo en aquellas situaciones en las que vamos a compartir piso con personas de plena confianza.
El contrato de alquiler solidario puede ser una alternativa a tener en cuenta en estos casos:
- Compartimos piso con familiares.
- Compartimos piso con nuestra pareja.
- Compartimos piso con amigos de mucha confianza.
En estos casos, el riesgo de que alguien incumpla suele ser menor y la responsabilidad compartida no suele generar conflictos.
En cualquier caso, es importante conocer bien la situación económica del resto de los inquilinos para asegurarnos de que podrán abonar su parte de la renta.
¿Cuándo es mejor un contrato mancomunado?
El contrato mancomunado suele ser especialmente recomendable cuando compartimos vivienda con personas a las que apenas conocemos o cuya situación económica nos genera dudas.
Es una opción interesante en estos casos:
- Somos estudiantes que compartimos piso por primera vez.
- Hemos encontrado compañeros a través de plataformas de alquiler.
- Compartimos vivienda con desconocidos.
En estas situaciones, resulta lógico que cada persona responda únicamente de sus propias obligaciones.