¿Merece la pena comprar una segunda vivienda? Los pros y contras de tener una casa de verano

Tener una segunda residencia en propiedad es un privilegio, pero antes de adquirir una tienes que sopesar sus pros y contras

Jessica Llavero
Jessica Llavero Experta en el sector inmobiliario

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  • Tener una segunda vivienda mejora ofrece libertad de uso en comparación con las reservas turísticas y da la posibilidad de revalorizar el inmueble de cara al futuro, especialmente en zonas con alta demanda.
  • Sin embargo, implica costes anuales fijos para su mantenimiento, pago de impuestos en el IRPF y condiciones hipotecarias más exigentes.

Tener una segunda vivienda a la que poder ir los fines de semana, durante las vacaciones de verano o, incluso, pasar largas temporadas para teletrabajar es todo un privilegio. Sin embargo, debido al precio de la vivienda y a las condiciones de financiación para segundas residencias, no siempre es una opción viable para todo el mundo. Entonces, ¿merece la pena convertirse en propietario de una segunda residencia? Desde Fotocasa, analizamos los pros y contras para que puedas sopesar la idea de comprar -o no- una casa de verano.

¿Por qué la gente quiere tener una segunda vivienda?

Las ventajas de comprar una segunda residencia son bastante evidentes. Estos son los mayores beneficios de contar con una vivienda adicional a tu residencia habitual:

1. Poder usar la vivienda cuando quieras

Sin duda, una de las grandes ventajas de tener una segunda vivienda es tener un espacio propio para desconectar. Poder improvisar una escapada de fin de semana, pasar todo el verano cerca del mar o teletrabajar desde la piscina es realmente un privilegio.

Estas viviendas suelen contar con terrazas, jardines, piscina o zonas exteriores, algo que atrae mucho a quienes viven en grandes ciudades o pisos pequeños. Al tratarse de una vivienda propia, también hay total libertad para decorarla, reformarla o adaptarla a las necesidades personales y familiares.

Una de las grandes ventajas de tener una segunda vivienda es tener un espacio propio para desconectar los fines de semana o los meses de verano

También permite recibir invitados sin depender de reservas en hoteles o apartamentos ni de la disponibilidad de alojamientos turísticos en temporada alta.

2. Rentabilidad (ingresos si alquilas la segunda vivienda)

Comprar una segunda residencia también puede convertirse en una fuente de ingresos. Cuando la vivienda no se utiliza, muchos propietarios optan por alquilarla, ya sea como alquiler vacacional, de temporada o incluso de larga duración.

En España, especialmente en zonas turísticas o costeras, la demanda de alquiler vacacional es muy activa durante buena parte del año. De hecho, según el informe de Fotocasa Research «La rentabilidad de la vivienda en España en 2026» se sitúa en 5,9%, siendo las CCAA con las máximas rentabilidades Castilla-La Mancha (7,6%), Aragón (7,3%) y Cataluña (7%), que comparte posición con Castilla y León y La Rioja.

3. Potencial de revalorización a largo plazo

Otro aspecto a valorar es el potencial de revalorización de la vivienda con el paso del tiempo. Si la segunda residencia está ubicada en una zona con alta demanda turística, buenas comunicaciones o servicios en crecimiento, es probable que aumente su valor en el futuro.

En este sentido, la compra puede entenderse no solo como un gasto, sino también como una inversión a largo plazo. Muchas personas adquieren una segunda residencia pensando en disfrutarla durante años y, más adelante, utilizarla como vivienda habitual tras la jubilación o como herencia para los hijos.

Lo que debes tener en cuenta al comprar segunda vivienda

Aunque tener una segunda residencia tiene muchas ventajas, también hay una serie de factores que conviene valorar detenidamente antes de dar el paso:

1. Gastos fijos de mantenimiento 

Además del precio y los impuestos a pagar por comprar la vivienda, debes tener en cuenta el coste anual de mantener una segunda residencia.

  • Suministros (luz, agua, gas…).
  • Gastos de la comunidad.
  • El IBI
  • La tasa de basuras.
  • El seguro del hogar.

También, hay que tener en cuenta los posibles gastos extras, como reparaciones en la vivienda o derramas de la comunidad de propietarios. Y no solo eso. Las segundas residencias también tributan en la declaración de la Renta. Te lo contamos a continuación.

2. Pago de impuestos en la Renta (IRPF) por segunda vivienda

Por las segundas residencias se pagan más impuestos que por las viviendas habituales. Aunque no estén alquiladas, Hacienda considera que generan una renta imputada, por lo que deben incluirse en la declaración del IRPF. Concretamente, se aplica un porcentaje sobre el valor catastral del inmueble, lo que supone un coste adicional anual para el propietario.

"Con carácter general se aplicará el 2% sobre el valor catastral del inmueble que figure en el recibo del IBI", según la AEAT

Se trata de la imputación de rentas inmobiliarias que, de acuerdo con la Agencia Tributaria, equivale con carácter general a un 2% sobre el valor catastral que figure en el IBI, o bien un 1,1% si el valor catastral ha sido revisado, modificado o determinado desde 2012 en adelante.

Ojo, no significa que pagues ese porcentaje directamente a Hacienda. Ese porcentaje se usa para calcular una ingreso ficticio que se suma a tu Renta y, sobre esa cantidad, se aplican después los impuestos del IRPF.

3. Hipoteca hasta el 60%-70% del precio de compra (en lugar de hasta el 80%)

Otro aspecto importante es la financiación. A diferencia de la vivienda habitual, las hipotecas para segunda residencia suelen ser menos atractivas.

Mientras que para una vivienda habitual los bancos pueden financiar hasta el 80% del valor de compra (o hasta el 100% para buenos perfiles), en el caso de una segunda vivienda normalmente la financiación se sitúa entre el 60% y el 70%. Esto significa que el comprador deberá aportar una entrada más elevada.

Pros segunda vivienda Contras segunda vivienda
Calidad de vida y disfrute personal Gastos fijos (IBI, comunidad, suministros, seguro…)
Puedes ir cuando quieras, sin depender de hoteles o disponibilidad turística Impuestos en IRPF (renta imputada)
Posibilidad de ingresos por alquiler Hipotecas normalmente al 60 – 70% del valor
Puede aumentar su valor con el tiempo Averías, limpieza o derramas de la comunidad
Puede servir como inversión, herencia o futura vivienda habitual El coste anual puede ser elevado en comparación con el uso

Como has visto, convertirte en propietario de una segunda residencia tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Y tú, ¿crees que sigue mereciendo la pena comprar una segunda vivienda hoy en día? Te leemos en comentarios.

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