Cómo cambiar la segunda residencia a vivienda habitual

Para cambiar de residencia habitual deberás empadronarte y comunicar tu nueva residencia fiscal en Hacienda

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Si estás pensando en mudarte a tu segunda vivienda y convertir esta en tu lugar de residencia habitual, es muy probable que te preguntes cómo realizar este trámite correctamente, ya que hay que tener en cuenta las implicaciones que tiene cambiar de residencia para la Agencia Tributaria.

Muchos trabajadores, que desde la pandemia han estado trabajando desde casa, se plantean vivir en la tranquilidad y la comodidad de sus segundas residencias. De hecho, en los últimos meses se ha incrementado notablemente la demanda tanto en la compra como el alquiler de vivienda como segunda residencia, tal y como afirma un análisis realizado por Fotocasa.

Para aclararte cómo funciona este proceso, a continuación, te explicamos en detalle qué significan exactamente los términos vivienda habitual y segunda residencia, te guiamos sobre cómo ejecutar el cambio de residencia y resaltamos los distintos condicionantes e implicaciones fiscales que puede traerte el cambio. ¡Toma nota!

¿Qué diferencias hay entre vivienda habitual y segunda residencia?

Según la Agencia Tributaria, se entiende por vivienda habitual aquella que cumpla los siguientes dos requisitos:

  1. Es nuestra residencia habitual durante un plazo de al menos tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda es habitual cuando ocurran otras circunstancias que requieran un cambio de domicilio, como la celebración de un matrimonio, la separación matrimonial, un traslado laboral o por causas de discapacidad del contribuyente, viéndose obligado a cambiar de vivienda
  2. Es nuestra residencia permanente en un plazo no superior a doce meses contados desde la adquisición o terminación de obras. Además, se entenderá que la vivienda es habitual también cuando se produzcan las circunstancias descritas en el anterior punto

En cuanto a lo que entendemos por segunda residencia, la definición que tradicionalmente solemos darle es aquella vivienda que has adquirido siendo titular de otra propiedad. Esta, suele destinarse al ocio y al tiempo libre, así como un apartamento en la playa, en la montaña, la casa del pueblo… Es frecuente que este tipo de viviendas se encuentran lejos del domicilio habitual.

¿Cómo convertir tu segunda residencia en vivienda habitual?

Muchos se preguntan si es posible cambiar de residencia, de la habitual a la segunda vivienda. La respuesta es sí y, además, no es un trámite demasiado complicado. Lo que tendrías que hacer es empadronarte en tu segunda residencia y convertirla en tu domicilio fiscal. Deberás acudir al Ayuntamiento del municipio y solicitar el cambio de residencia. Por lo general, te pedirán entregar el DNI (original y fotocopia), el libro de familia si tienes hijos, los datos de la vivienda y rellenar la hoja de inscripción.

En la web de Hacienda puedes ver cómo cambiar de domicilio fiscal, a través de la presentación del modelo 030.Censo de obligados tributarios-Declaración censal de alta, cambio de domicilio y/o de variación de datos personales. Debes saber que comunicar el cambio de vivienda habitual a la Agencia Tributaria es una obligación de los contribuyentes, ya que de lo contrario, podrías ser sancionado.

No comunicar el cambio de residencia a la Agencia Tributaria está considerado una infracción que puede implicar sanciones

Para la Agencia Tributaria, tu vivienda habitual constituirá tu domicilio fiscal, por lo que será el que determine en qué comunidad autónoma resides, sobre qué inmueble se te aplicarán las deducciones -si tienes derecho a ellas- o por cuáles otros inmuebles de tu propiedad deberás tributar como segunda residencia.

¿Qué implicaciones fiscales tiene el cambio?

Cambiar de domicilio parece un simple cambio de datos, no obstante, guarda varias implicaciones fiscales que modificarán tu forma de tributar en la declaración de la renta. Y no olvidemos que no comunicar este cambio puede traer sanciones de hasta 100 euros y la pérdida beneficios fiscales.

Ambas residencias deben aparecer en tu declaración de la renta, aunque la que identifiques como residencia habitual te permitirá aplicar las ventajas fiscales disponibles en la comunidad autónoma en la que se encuentre ubicada. En resumen, la Agencia Tributaria necesitará saber cuál es tu residencia habitual para lo siguiente:

  1. Determinar si tienes o no derecho a deducciones por adquisición de vivienda. Para ello, la vivienda debe ser la habitual y tienes que haber formalizado la hipoteca antes del año 2013
  2. Considerar la vivienda exenta de tributación. Las segundas residencias tributan como rentas inmobiliarias, aunque no estén arrendadas
  3. Determinar qué deducciones y tipos autonómicos deben aplicarse en la declaración de la renta, ya que varían en función de la región o comunidad autónoma en la que residas

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