2. Comunicarte con el remitente de las cartas
Si continúas recibiendo cartas de la misma persona, también puedes comunicarte directamente con la empresa o institución que envía las cartas para informarles de que esa persona ya no vive allí. De esta forma, ayudarás a que la empresa pueda actualizar su base de datos poniéndose en contacto con el destinatario de las cartas.
3. Dirigirte a la oficina de Correos si recibes cartas de otra persona
Otra alternativa para dejar de recibir cartas del antiguo inquilino o propietario es dirigirte a una oficina de Correos cercana a tu domicilio para explicar la situación. Si lo prefieres, también puedes ahorrarte el desplazamiento poniéndote en contacto con el servicio de atención al cliente de Correos.
4. Acudir al Ayuntamiento
En caso de que las cartas sigan llegando pasado un tiempo, prueba a dirigirte al Ayuntamiento para comprobar quién está empadronado en tu casa y actualizar el padrón municipal.
Y es que, aunque es motivo de sanción por parte de la administración, es bastante común estar empadronado en un sitio y vivir en otro. En el Ayuntamiento de tu localidad podrás solicitar la retirada de empadronamiento de las personas que ya no viven en tu residencia actual.
5. Informar al cartero sobre la correspondencia ajena
Si te cruzas con el cartero, también puedes aprovechar para informarle de que estás recibiendo cartas a nombre del antiguo inquilino o propietario y pedirle que no entregue más cartas de esta persona en tu dirección.
6. Hablar con el antiguo inquilino o propietario
En caso de tener contacto con el antiguo inquilino o propietario, también puedes dirigirte directamente a él para avisarle de que estás recibiendo sus cartas para que pueda actualizar la dirección en organismos como Hacienda, la Dirección General de Tráfico, el padrón municipal, el banco o la Seguridad Social.
Lo que NO debes hacer si recibes cartas del antiguo residente en la vivienda
Pero, ojo, ante la recepción de un envío de cartas erróneo, hay varias cosas no aconsejables: nunca abras las cartas (es delito), no firmes los resguardos de las cartas certificadas y no tires la correspondencia a la basura.
Abrir las cartas podría ser delito
En primer lugar, recuerda que no puedes abrir las cartas dirigidas a otra persona, ya que podría considerarse un delito de apropiación indebida de documentación y datos. De acuerdo con el artículo 197.1º del Código Penal:
«El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales […] será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses».
¿Y si la persona ha fallecido hace 10 años y después de comunicar al banco por activa y por pasiva la situación, siguen llegando las cartas? qué puedes hacer?