Respecto al carné de conducir, no hace falta cambiar el carné físico, pero sí comunicar el cambio a la DGT para recibir las notificaciones. Es un trámite que podemos hacer gratis en la sede electrónica de la DGT, en la app miDGT, por teléfono en el 060 o presencialmente en tráfico (es necesario pedir cita previa)
3. Actualizar los datos en Hacienda y la Tesorería General de la Seguridad Social
Una vez que ya somos residentes oficiales en nuestro nuevo municipio, debemos informar a la Administración. Este paso es fundamental para que nuestras notificaciones fiscales y prestaciones (como la jubilación o bajas laborales) lleguen correctamente.
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Coste: es un trámite gratuito en ambos organismos.
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Plazo: para Hacienda, el plazo general es de un mes desde que se produce el cambio. En la Seguridad Social, debemos comunicarlo lo antes posible para evitar problemas con las comunicaciones.
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Dónde hacerlo:
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Documentación necesaria:
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DNI original.
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Certificado de empadronamiento actualizado.
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En el caso de Hacienda, el modelo 030 cumplimentado si se hace de forma presencial.
4. Solicitar un cambio de centro de salud
A no ser que nos hayamos mudado a un domicilio muy cercano al anterior, al cambiar de casa o de ciudad es fundamental actualizar nuestra tarjeta sanitaria. Esto nos permitirá tener asignado el centro de salud y el médico de cabecera que más nos convengan por cercanía.
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Coste: es un trámite gratuito.
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Plazo: se recomienda hacerlo en cuanto tengamos el volante de empadronamiento, para estar cubiertos ante cualquier necesidad médica o urgencia en nuestra nueva zona.
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Dónde hacerlo:
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Presencial: en el centro de salud que nos corresponda según nuestro nuevo domicilio.
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Online: a través de la oficina virtual de la Consejería de Sanidad de nuestra comunidad autónoma (cada comunidad tiene su propio portal de salud).
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Documentación necesaria:
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DNI o NIE.
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Tarjeta Sanitaria actual.
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Certificado de empadronamiento (en algunas comunidades basta con el DNI si ya tiene la dirección actualizada).
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El formulario de solicitud que nos facilitarán en el propio centro.
Aunque este paso no es obligatorio, tener el centro de salud actualizado tras la mudanza garantiza que recibiremos atención médica en el punto más cercano a nuestra nueva vivienda.
5. Dar de alta los suministros en la nueva vivienda
Tramitar la nueva titularidad de los suministros es uno de los pasos imprescindibles para poder entrar a vivir. Se recomienda revisar si la vivienda ya tiene luz, gas y agua para decidir si necesitamos un cambio de titular (continuar con el contrato anterior pero cambiando el titular) o un alta nueva (si el anterior inquilino o propietario los dio de baja), ya que el proceso será distinto.
Si antes estábamos viviendo en un piso de alquiler, es importante acordar con el casero de qué forma se llevarán a cabo los últimos pagos y cómo se gestionará la baja o el cambio de nombre.
6. Contratar un seguro de hogar al mudarte a la vivienda
No debemos olvidarnos de proteger nuestra nueva vivienda. El seguro de hogar nos garantiza tranquilidad ante imprevistos como averías, robos o daños a terceros. Si ya teníamos un seguro en la casa anterior, podemos hablar con la compañía para trasladar la póliza a la nueva dirección, ajustando las coberturas a las características del nuevo inmueble.
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Coste: el precio medio de un seguro de hogar básico en España suele rondar los 200 € anuales, aunque dependerá del valor del contenido, el continente, el tipo de seguro, la compañía y la ubicación de la casa.
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Plazo: lo ideal es que el seguro esté en vigor desde el primer día que entramos a vivir o desde el momento de la firma de la compraventa o alquiler.
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Dónde hacerlo: directamente con compañías aseguradoras, a través de mediadores o en nuestra entidad bancaria (especialmente si tenemos hipoteca).
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Documentación necesaria: La documentación necesaria puede variar según la aseguradora, pero en general nos pedirán:
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Datos del tomador (DNI).
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Características de la vivienda (metros cuadrados, año de construcción, materiales).
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Referencia catastral.
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Valor estimado de los bienes que hay dentro (muebles, joyas, tecnología).
Existen distintas compañías que ofrecen seguros específicos para cada tipo de casa, por lo que deberemos analizar bien cuál es el que mejor se adapta a tus necesidades.