Es decir, podemos vender un piso con inquilinos empadronados, pero no podemos echarlos, ni nosotros ni el nuevo propietario. El comprador debe respetar el contrato de arrendamiento vigente. Si queremos que el piso quede libre, tenemos que esperar a la finalización del contrato o llegar a un acuerdo con el inquilino.
Derecho de tanteo del inquilino
Además, el inquilino suele tener derecho preferente a comprar la vivienda antes que un tercero. Lo especifica el artículo 25 de la LAU: «En caso de venta de la vivienda arrendada, tendrá el arrendatario derecho de adquisición preferente sobre la misma, en las condiciones previstas en los apartados siguientes».
Una vez le notifiquemos al inquilino nuestra intención de vender la vivienda, este tiene 30 días naturales para ejercer su derecho de tanteo.
En cualquier caso, tal y como señala el artículo citado anteriormente, «las partes podrán pactar la renuncia del arrendatario al derecho de adquisición preferente«. Además, en el caso de que el propietario venda conjuntamente el resto de las viviendas y locales de su propiedad de la finca, el derecho de tanteo desaparece.
¿Podemos vender una vivienda si alguien tiene derecho de habitación?
Quizá el derecho de habitación no sea muy conocido, pero existe y está regulado por los artículos 523 a 529 del Código Civil. La norma dice que «la habitación da a quien tiene este derecho la facultad de ocupar en una casa ajena las piezas necesarias para sí y para las personas de su familia».
Si constituimos un derecho de habitación en nuestra vivienda a favor de nuestros padres, de un amigo o de cualquier otra persona, los titulares del derecho están habilitados a usar las habitaciones que necesiten para vivir. Al residir en la vivienda, pueden empadronarse, lo que no pueden hacer es vender el inmueble.
La información no es correcta. La LOPD impide que el propietario pueda conocer quién está empadronado en su vivienda arrendada. Únicamente puede saber cuántas personas lo están. Por paradójico que resulte, es así: un propietario no puede saber quién se ha empadronado en su casa.
Cierto. Mi inquilina convirtió mi inmueble en un piso patera y cuando fui al ayuntamiento de Zaragoza para pedir un certificado para saber quién estaba empadronado en mi propio inmueble me denegaron la información. Ésta es la maravillosa realidad en que se ha convertido España.