¿Cuándo puedo negarme a pagar una derrama?

Fotocasa
Fotocasa Fotocasa Life - Actualidad, inspiración y cultura inmobiliaria

Vivir en una comunidad de propietarios tiene sus pros y sus contras, como casi todo. Si bien es cierto que no tiene por qué haber problemas, casi en todas ellas hay diferencias entre los vecinos; la mayoría de las veces, por temas económicos. De hecho, en los últimos meses, dado que muchas personas han perdido su trabajo o se han visto afectados por un ERTE, a raíz de la pandemia, la morosidad en las comunidades de vecinos ha aumentado considerablemente.  

Se trata de un tema preocupante, dado que en todos los vecindarios se debe hacer frente a los gastos mensuales para el mantenimiento de las zonas comunes en la comunidad de propietarios. Sin embargo, hay otros gastos extraordinarios, como los producidos por las derramas, que se consideran gastos extraordinarios.

A continuación analizaremos qué tipos de gastos hay en las comunidades de propietarios, a cuánto ascienden y si podemos negarnos a pagar una derrama u otros gastos derivados de la mejora y el mantenimiento del edificio.

¿Qué tipos de gastos hay en una comunidad de propietarios?

En todas las comunidades de propietarios se debe hacer frente a una serie de gastos para el mantenimiento y la mejoras de las instalaciones del edificio y de las zonas comunes. Sin embargo, estos gastos pueden ser ordinarios o extraordinarios.

  • Gastos comunitarios ordinarios: son los habituales, es decir, aquellos que pagamos mensual o trimestralmente, destinados a mantener y reparar los elementos y servicios comunes, para su conservación. 

Los gastos ordinarios se aprueban en el presupuesto anual y están estipulados en los estatutos de la comunidad. La limpieza del edificio, el mantenimiento del ascensor, el servicio de conserjería, etc., son algunos de ellos. El precio medio ronda los 100 euros mensuales por vivienda.   

  • Gastos comunitarios extraordinarios: como su nombre indica, son los que se producen de forma excepcional, como consecuencia de alguna reparación o de la instalación de un nuevo servicio.

Son costes que hay que asumir que no formarían parte del mantenimiento y conservación normal de la casa y que, por lo tanto, no están previstos en el presupuesto anual. El cambio de tuberías o la implementación de placas solares en la comunidad de vecinos, son algunos de ellos.

¿Qué son las derramas?

Las derramas forman parte de los gastos comunitarios extraordinarios. Son, por lo tanto, cuotas extraordinarias que se colectan entre los propietarios para hacer frente a uno o varios gastos determinados, que no estaban previstos y que, por ende, no formaban parte de los gastos comunes de la comunidad.

Las derramas son cuotas extraordinarias que se colectan entre los propietarios para hacer frente a gastos imprevistos en una comunidad

Según estipula la Ley de Propiedad Horizontal, las derramas siempre deben ser consultadas y aprobadas en juntas extraordinarias de propietarios. Dado que cada una tendrá un coste diferente y que la ley no estipula cuánto es el importe máximo que debería abonar cada propietario por una derrama, el valor deberá aprobarse en las juntas de vecinos. 

¿Es obligatorio pagar una derrama?

El pago de una derrama será obligatorio, siempre que se haya consultado y aprobado en junta. Sin embargo, según el motivo que origine la derrama, podemos negarnos a pagarla, de manera legal.

¿Cuándo no puedo negarme a pagar una derrama?

  • Cuando la derrama de la comunidad sea para llevar a cabo obras de mantenimiento del edificio, que garanticen su seguridad y habitabilidad. 

Sin embargo, debemos recordar que el Gobierno ofrece ayudas destinadas a la rehabilitación de edificios y viviendas, de las cuales muchas comunidades se pueden beneficiar.

  • Cuando la derrama de la comunidad sea para eliminar barreras arquitectónicas, es decir, para mejorar la accesibilidad del edificio, como por ejemplo la construcción de rampas, la colocación de plataformas salvaescaleras, o la instalación de ascensores, entre otros.

Cabe destacar que, en este último caso, el coste de la derrama no puede superar las doce mensualidades ordinarias de los gastos comunes, una vez se hayan descontado las ayudas o subvenciones del Gobierno.

¿Cuándo puedo negarme a pagar una derrama?

  • Cuando la derrama de la comunidad se lleve a cabo solo con fines estéticos; es decir, para mejorar la apariencia del edificio pero no su conservación ni su seguridad.

En este caso, el propietario que en junta vote en contra de llevar a cabo dicha derrama podrá negarse a pagar dicha derrama, a pesar de que no se le pueda privar del embellecimiento de su parte del edificio o de los nuevos servicios que se instalen en él.

Es obligatorio pagar una derrama cuando ésta sea para mejorar la seguridad del edificio, o para garantizar su accesibilidad. No será obligatorio cuando sea con fines estéticos.

Cabe destacar que, como ocurre con los gastos ordinarios de comunidad, en el caso de las derramas, cada propietario pagará el importe proporcional del coeficiente de propiedad que aparece en las escrituras de su vivienda.

Ya sabemos cuándo podemos negarnos a pagar una derrama en nuestra comunidad de vecinos y cuándo no. Sin embargo, siempre es recomendable mantener una buena relación con el resto de vecinos de nuestra comunidad, para que la convivencia sea agradable y cordial.

Comentarios