Comprar un pueblo o un edificio para jubilarte junto con tus amigos, ¿la nueva moda?

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Comprar un piso para la jubilación es el objetivo de muchas personas que, después de décadas trabajando sin parar, quieren, finalmente, disfrutar de los beneficios de una vida sosegada y tranquila. Sin embargo, no todos los jubilados pueden acceder a una vivienda, ya sea porque no disponen de los ingresos suficientes o porque el banco no les concede una hipoteca, debido a su edad.

Es por ello que entre este colectivo se han puesto de moda iniciativas de todo tipo, como comprar un edificio o un pueblo junto con varios jubilados más, para poder convertirse en propietarios y disfrutar de su tiempo de retiro como se merecen. Te contamos cuáles son y qué beneficios tiene cada una.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar un piso para la jubilación

Mudarse a un piso adaptado, más cómodo, más moderno, comprar una casa de campo o irse a vivir cerca de la playa son algunos de los objetivos que tienen muchas personas que se jubilan. Sin embargo, ¿resulta la mejor opción?

La respuesta es, como en casi todos los ámbitos, depende de las circunstancias de cada persona. Sin embargo, es importante analizar algunas cuestiones financieras antes de comprar un piso en el que jubilarse.

Si no necesitamos pedir una hipoteca para comprar el piso para la jubilación

En el caso de que dispongamos de los ahorros suficientes para poder comprar una casa sin necesidad de pedir un préstamo hipotecario, debemos calcular cuánto dinero nos quedará después de adquirir y de pagar los gastos asociados a la compra de la vivienda. El importe que destinemos deberá ir en concordancia a nuestra pensión de jubilación; es decir, si el subsidio no nos permite llegar a fin de mes no podremos invertir todo nuestro dinero en la adquisición.

Sin embargo, y en caso de que la pensión lo permitiera, también debemos tener presente que puede haber gastos extras, como posibles derramas, roturas de tuberías, grietas o la aparición de humedades en el edificio, que supondrán un gran desembolso de dinero, y al que debemos poder hacer frente. Por lo tanto, debemos analizar bien cuánto dinero del que tenemos ahorrado podemos destinar a la compra del piso en el que disfrutaremos de nuestro tiempo jubilados.

Si necesitamos pedir una hipoteca para comprar el piso para la jubilación

En el caso de que necesitemos pedir un préstamo hipotecario para poder comprar una casa, debemos tener en cuenta que la hipoteca que nos concedan estará sujeta a una serie de condiciones especiales.

  • Hipotecas a corto plazo

A la hora de conceder el crédito, los bancos exigen que ninguno de los titulares sobrepase los 70-75 años al finalizar el pago (algunos, muy pocos, pueden llegar a poner el tope a 80 años). Por tanto, el plazo máximo para devolver el dinero es de 10 años, o de 15 si se trata de prejubilados.

  • Financiación máxima del 50%

Por norma general, los bancos suelen ofrecer el 80% del precio del inmueble. Sin embargo, en el caso de las personas jubiladas, a no ser que dispongan de otras propiedades que puedan servir como aval, de planes de pensiones o de muchos ahorros, los bancos difícilmente concederán más del 50% del valor del piso.

  • Mejores tipos de interés y menos productos vinculados

Al ser más cortas, por lo tanto, al tener cuotas más altas, los intereses a pagar en estas hipotecas serán mucho menores que en una a 30 o 40 años, que son las que suelen ofrecer los bancos a la gente más joven. En cuanto a los productos vinculados, dependiendo de la edad, el comprador se ahorrará el seguro de vida, ya que éste solo cubre hasta una edad límite de 65 años. Además, el seguro de amortización solo cubrirá a los propietarios hasta los 70 años.

  • Los mayores de 65 años no deben pagar el IRPF

El IRPF actual permite a los mayores de 65 años no tributar por las plusvalías obtenidas en el caso de vender la vivienda habitual. Por lo tanto, si los interesados deciden vender su casa para comprar otra en la que jubilarse, se beneficiarán de ello.

Otros modelos alternativos para jubilarse

Además de comprarse una vivienda, existen otras formas de jubilarse y convertirse en propietario. Quizás no de un piso, sino que comprando un edificio o, incluso de un pueblo. Suena raro pero no lo es tanto; de hecho, cada vez está más de moda. Es lo que se denomina el cohousing senior.

  • Comprar un edificio con amigos para disfrutar de la jubilación

Algo así hicieron, hace ya casi dos años, cuatro matrimonios jubilados en el barrio del Poblenou, en Barcelona. Decidieron construir un edificio entero sólo para ellos, en el que disfrutar de la jubilación en grupo, pero manteniendo su propia intimidad. Y es que el edificio tiene cinco pisos y zonas comunitarias, como un patio para hacer reuniones, sótanos, trasteros, una piscina e, incluso, una cocina al aire libre.

  • Comprar un pueblo con amigos para disfrutar de la jubilación

Algo parecido sucedió también por las mismas fechas. Sin embargo, en este caso, el grupo de jubilados no construyó un edificio, sino que compró un pequeño pueblo cerca de Lugo, que llevaba abandonado más de cincuenta años. Pagaron alrededor de 140.000 euros para adquirir toda la aldea, con la finalidad de rehabilitar las viviendas y, así, poder retirarse todos juntos, y disfrutar en compañía lejos de la ciudad.

¿Qué es el cohousing y por qué está tan de moda entre los jubilados?

La pandemia ha transformado por completo el sector inmobiliario y ha puesto de manifiesto la necesidad de buscar alternativas habitacionales, en función de las necesidades de cada colectivo. Uno de ellos es el de los jubilados, que se han sumado, como apuntábamos, a nuevas formas de vivir, como el cohousing.

El cohousing o vivienda colaborativa es un modelo de vivienda social asequible, que surgió en Dinamarca en los años sesenta, pero que se ha expandido a la mayoría de países europeos, como España, con el fin de ayudar a los colectivos más vulnerables a acceder al mercado de la vivienda.

El cohousing fomenta el hecho de vivir en comunidad, pero de forma independiente. Es decir, las personas que viven de esta manera disponen de su propio piso, pero comparten espacios comunes; por lo tanto, mantienen su intimidad pero a la vez, cohabitan con personas afines.

Dado el número de personas jubiladas que hay en España y las dificultades económicas que muchas de ellas presenta, los mayores de 65 años abanderan el cohousing. Y lo hacen no solo en las grandes ciudades sino en pueblos abandonados, como hemos visto en el ejemplo anterior.

Muchos jubilados no pueden comprar un piso para su jubilación, por lo que recurren al cohousing

Cabe recordar que se estima que en España más de tres mil pueblos están completamente abandonados, dado el alto porcentaje de aldeas que están quedando prácticamente despobladas. Y es que a partir de los años cincuenta, en nuestro país se produjo un gran éxodo rural, debido a las pocas oportunidades que había para trabajar en el campo.

A raíz de la pandemia mucha gente se ha planteado trasladarse a ciudades más pequeñas o, incluso, irse a vivir a algún pueblo lejos del estrés de las metrópolis y en plena naturaleza. De hecho ha habido un aumento significativo de pueblos que están a la venta, que van desde poblados medievales que se tienen que rehabilitar casi por completo, hasta municipios históricos enteros.

Desde Fotocasa apoyamos esta y todas las iniciativas que permitan a todas las personas disponer de una vivienda digna, en la que puedan vivir felices y con todas las comodidades posibles.

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