Promedio de puntuación 4.5 / 5. Recuento de votos: 4

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Porque nuestra casa se ha quedado pequeña, porque queremos una vivienda más moderna y eficiente o porque ahora nuestro trabajo está en otra ciudad. Existen numerosos motivos para plantearse cambiar de vivienda, pero ¿qué podemos hacer si aún no hemos terminado de pagar la hipoteca de nuestra casa actual?

A no ser que dispongamos de muchos ahorros, avales y/o estabilidad laboral y financiera demostrable, será bastante complicado que nos concedan otra hipoteca, por lo que una buena alternativa para adquirir una nueva vivienda es lo que se conoce como hipotecas puente, una solución financiera que ofrecen la mayoría de las entidades. A continuación, te contamos qué son, quién las puede solicitar y cuáles son sus ventajas.

¿Qué es una hipoteca puente?

Una hipoteca puente es un préstamo hipotecario que permite financiar la compra de una nueva vivienda hasta que se venda la actual. 

Esto puede hacerse de dos maneras:

  • Mediante un único préstamo, es decir, hipotecando ambas viviendas
  • Mediante dos préstamos, es decir, hipotecando una vivienda en cada préstamo

A continuación, analizaremos cuáles son sus principales características no sin antes aclarar que el principal objetivo de este tipo de hipotecas es facilitar al cliente la compra de su nueva casa, dándole tiempo para vender su casa actual, sin prisas, y en las mejores condiciones. 

Condiciones y beneficios de las hipotecas puente

Dado que, como acabamos de comentar, se trata de un producto pensado exclusivamente para financiar la compra de una casa mientras se vende la actual, su funcionamiento varía un poco del de las hipotecas tradicionales.

Contratación de la hipoteca

Como sucede con el resto de las hipotecas, el primer paso es su contratación. Para ello, la entidad analizará nuestra capacidad de endeudamiento, en función de nuestros ahorros, ingresos, estabilidad económica y laboral e historial crediticio, entre otros. En función de ello, decidirá si nos la concede o no.

Pago de la cuota mensual

Para poder vender la vivienda actual con tranquilidad y poder hacer frente al pago de la cuota mensual, las entidades suelen ofrecer un periodo de carencia de amortización inicial durante un plazo que varía en función de cada entidad. Lo más habitual es que ese plazo esté entre dos y cinco años. Durante ese periodo de carencia, solo se pagan intereses, es decir, no se amortiza nada de capital. No obstante, el cliente puede acordar con la entidad si prefiere pagar la cuota comprensiva de intereses y amortización, en cuyo caso la cuota será más elevada, pero se empezará a amortizar capital desde el primer momento.

Venta de la casa actual

Cuando, finalmente, haya un comprador para la casa actual, se deberá  usar el dinero para cancelar la hipoteca que grababa la vivienda antigua, en caso de disponer de dos préstamos, o reducir parte de la deuda, en caso de que haya uno solo.

Por lo tanto, a modo de resumen, entre las ventajas de las hipotecas puente, debemos destacar que, en la mayoría de los supuestos, las entidades:

  • Dan un plazo de entre dos y cinco años para vender la actual casa sin prisas y, por ello, sin tener que rebajar el precio, para poder comprar una nueva.
  • Permiten pagar solo los intereses de la hipoteca; es decir, conceden una carencia de capital. Sin embargo, el cliente puede elegir si prefiere abonar una cuota normal (capital + intereses).

¿Qué ocurre si, pasado el tiempo, no he vendido mi vivienda?

Si has elegido periodo de carencia de amortización inicial (solo pagas los intereses) y, tras el plazo de carencia no has vendido tu antigua casa, deberás abonar las cuotas comprensivas de intereses y amortización, lo que supone un incremento del importe mensual de la cuota.

Si no habías elegido periodo de carencia de amortización inicial, no vender tu antigua casa no supondrá ningún cambio en el importe de tus cuotas mensuales.

En cualquier caso, las hipotecas puente son una buena opción para todas aquellas personas que quieran financiar la compra de su nueva vivienda y aún no hayan conseguido vender la anterior.