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Supongamos que tenemos una vivienda en propiedad y queremos venderla en un plazo breve de tiempo. Ese es el objetivo de una venta flash, un proceso diseñado para vender un inmueble en un plazo muy breve (entre unos días y unas pocas semanas), concentrando la promoción, las visitas y la recepción de ofertas en un período limitado. El objetivo es generar un alto interés entre los compradores potenciales para conseguir la mejor oferta posible en el menor tiempo.
Realizar una venta flash de una vivienda no significa necesariamente vender la propiedad por debajo de su precio de mercado. De hecho, puede ocurrir lo contrario: la competencia entre compradores puede impulsar mejores condiciones de venta.
Este proceso es mucho más fácil de llevar a cabo con la intermediación de una inmobiliaria, que suele conocer mejor el mercado y el funcionamiento de esta estrategia.
En Fotocasa analizamos cómo funciona la venta flash de una vivienda y qué pasos debemos dar para llevarla a cabo.
¿Cómo funciona la venta flash de una vivienda?
Una venta flash consiste en poner a la venta un producto durante un período de tiempo limitado, a veces, con un precio inferior al habitual. Podemos encontrar ventas exprés en comercios de moda o tecnología, en aerolíneas, etc. Aunque no es una estrategia comercial muy habitual, algunas inmobiliarias han apostado por ella.







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