En otras palabras, el problema no es el Mundial. El problema es olvidar que alrededor también hay vecinos que quizá madrugan, trabajan o simplemente quieren descansar.
¿Qué hacer si el partido del vecino acaba afectando al descanso?
La primera recomendación siempre es apostar por el diálogo. En muchas ocasiones, quien está viendo el partido en la terraza no es consciente del ruido que se escucha desde otras viviendas, especialmente cuando la emoción del encuentro hace que suba el volumen de la televisión o aumenten las celebraciones.
Si la situación continúa, estos son los pasos más habituales:
Habla primero con tu vecino para intentar resolver el problema de forma amistosa
Una conversación cordial suele resolver la mayoría de conflictos antes de que se conviertan en un problema mayor.
Informa al presidente o al administrador de la finca si las molestias se repiten
Si las molestias se repiten, la comunidad puede intervenir para recordar las normas básicas de convivencia.
Consulta la ordenanza municipal para conocer los límites de ruido en tu municipio
Cada municipio establece horarios y límites de ruido diferentes, por lo que conviene comprobar qué regula el ayuntamiento correspondiente.
Llama a la Policía Local si el ruido supera los límites permitidos
Si las celebraciones o el volumen del televisor impiden el descanso del vecindario, puedes avisar a la Policía Local para que compruebe la situación. Aunque no existe un único límite de decibelios para toda España, muchas ordenanzas municipales fijan como referencia 35 dB en las viviendas durante el día y 30 dB por la noche, si bien estos valores pueden variar según el municipio. Si se acredita el incumplimiento de la normativa o las molestias son reiteradas, los agentes pueden actuar conforme a la ordenanza municipal.