Eficiencia energética: clave para solicitar la hipoteca
Además de cumplir estos requisitos y realizar los trámites descritos, el comprador debe asegurarse de cumplir con la normativa europea que regula la eficiencia energética en los hogares. En el caso de convertir una casa prefabricada en bien inmueble, esta normativa deberá cumplirse si se quiere solicitar una hipoteca en el banco para su financiación.
¿Interesa más un préstamo personal para financiar la casa prefabricada?
En caso de no cumplir todos estos requisitos y permisos e instalar la casa prefabricada en un suelo no urbano o no anclarla al terreno, el comprador podría solicitar en el banco otros productos financieros, como el préstamo personal. En este caso, la vivienda se consideraría bien mueble.
La clave está en el precio. Dependiendo de casa caso y situación, será interesante una opción u otra. Eligiendo un préstamo personal para financiar la compra de una casa prefabricada o modular te libras de los gastos de formalización de las hipotecas, como los costes de notaría, el Registro de la Propiedad o la tasación y, además, tendrás una vinculación menor con el banco, ya que los préstamos personales no suelen exigir prácticamente requisitos.
Por otro lado, como contrapartida, el préstamo personal exige que el dinero sea devuelto en un plazo de tiempo reducido (menos de 10 años) y el tipo de interés que se pagará es bastante más alto (8% frente a 2% de media).
En resumen, para saber qué te sale o no a cuenta deberás hacer los cálculos necesarios para poder comparar y elegir. Eso sí, es aconsejable decantarse por la solicitud de una hipoteca si el importe que necesitas es elevado, ya que es poco probable que te interese devolver lo prestado en un plazo corto de tiempo y pagar más en intereses.
¿Cómo son las hipotecas para casas prefabricadas?
Cumplimos todos los requisitos y solo necesitamos la financiación para seguir avanzando. ¿Qué condiciones tendrá el préstamo hipotecario que nos ofrecerá el banco para el proyecto? Las hipotecas pensadas para la compra de las casas prefabricadas tienen unas condiciones muy similares a las hipotecas tradicionales. Los bancos suelen financiar el 80% del valor de la propiedad, por lo que el comprador debe contar con algo más del 20%, para afrontar el pago de la entrada más los gastos.
Pero hay una diferencia: el banco no entrega todo el préstamo de una vez, si no que va realizando abonos a medida que la obra avanza. Según explica BBVA, una de las entidades que ofrece estas hipotecas especiales, este tipo de financiación se usa en aquellos casos en los que el cliente dispone de un terreno y quiere construir una vivienda.
En esta hipoteca existe un plazo inicial de hasta 36 meses de carencia, en el que se pagarán únicamente los intereses de las cantidades abonadas. Por lo general, se reserva el 10% para la inscripción del fin de obra. Las condiciones de préstamo son personalizadas, explica el banco, ya que podrían variar en función del perfil del comprador y de la operación.