La mejora del sector inmobiliario se consolidará durante 2015, sustentada por unas «bases sólidas» como el flujo del crédito y el crecimiento de los precios, según el analista del Servicio de Estudios del Banco Santander, Tomás Riestra.
«La recuperación del sector inmobiliario se inició de forma tímida en 2014 y todo apunta a que en 2015 se consolidará», señala Riestra. Esta mejora se asienta en que «el crédito fluye y los precios han empezado a crecer tímidamente», ya que en 32 de las 50 provincias españolas se han dejado atrás los mínimos, afirma.
Según el analista, «es de esperar» que la evolución del sector acompañe al resto de la economía, «pero no que tome un papel protagonista como el que tenía antes de la crisis«.
Este año estará marcado por un entorno de mayor crecimiento económico y de generación de empleo de mayor calidad, indica Riestra. Y afirma que las rentas de las familias «estarán apoyadas» por el precio del petróleo y la rebaja fiscal. En su opinión, los tipos de interés «seguirán en mínimos históricos» y «es de esperar que la demanda residencial continúe aumentando gradualmente, apoyando una mejora en los precios y animando a una gradual normalización de la actividad constructora».
Según Riestra, los precios de la vivienda «no llegarán a niveles pre-crisis», porque antes de la crisis existían diferentes tendencias demográficas (en 2007 se creaban 470.000 hogares, mientras que en 2014 se formaron 100.000 hogares), porque todavía quedan «rémoras» de la crisis (como un «elevado» stock de viviendas en venta) y porque se ha aprendido la lección. «En el ‘boom’ inmobiliario se dieron circunstancias que no se van a repetir», apunta.
En su opinión, en 2015 se producirá la consolidación de la mejora de este sector, que ha experimentado un ajuste del 38% en los precios entre 2008 y 2014, lo que ha restado diez puntos al PIB español entre 2007 y 2014.





