Cada vez hay más personas interesadas en adquirir una vivienda en España. Sin embargo, muchas de ellas no tienen la residencia en nuestro país, ya sea porque son extranjeros o porque son ciudadanos españoles que se han ido a vivir fuera.

A pesar de contar con la nacionalidad española, al estar viviendo en otro estado y, por lo tanto, tributando en ése, no podrán pedir un préstamo hipotecario tradicional; deberán solicitar una hipoteca para no residentes.

A continuación, analizaremos en qué consisten este tipo de préstamos y qué requisitos se necesitan para acceder a ellos.

¿Qué se considera ciudadano no residente?

Se considera ciudadano no residente aquella persona que no ha permanecido en el país más de 183 días a lo largo de un año natural y que no tiene en España su residencia fiscal. Así, todas las personas que sean no residentes deberán pedir este tipo de hipotecas; el resto podrán optar a una hipoteca tradicional.

Hay que tener en cuenta que los extranjeros que tributen en España podrán adquirir una hipoteca normal. Por lo tanto, las hipotecas para no residentes no dependen de la nacionalidad de la persona que las solicita, sino de dónde pague sus impuestos.

¿Qué condiciones tienen las hipotecas para no residentes?

Las hipotecas para no residentes cuentan con condiciones bastante más exigentes. Y es que en caso de impago, es prácticamente imposible embargar bienes del extranjero, por lo que la única garantía que tendrá el banco es el inmueble en España sobre el cual ha concedido la hipoteca.

  • Periodo de amortización menor. El tiempo máximo para amortizar este tipo de hipotecas es de 30 años, aunque lo habitual son 20.
  • Menos porcentaje de financiación. El dinero prestado por la entidad bancaria será de entre el 50% y el 80% del valor de la tasación del inmueble o del precio de la compraventa. En caso de que la hipoteca esté destinada a comprar una segunda residencia, el importe raras veces podrá superar el 60%.
  • Tipos de interés más elevados. Los tipos que se aplican suelen ser más altos; casi siempre están por encima del 1,75% a tipo fijo y del 1,10% a tipo variable.
  • Además, en las hipotecas para no residentes es más complejo contratar productos vinculantes, como domiciliar la nómina o contratar algún tipo de seguro, para mejorar las condiciones.
  • No todas las entidades la conceden. Dado que, como apuntábamos, el riesgo para los bancos es mayor, muchos de ellos no dan este tipo de hipotecas.

¿Cómo se contratan las hipotecas para no residentes?

Aunque algunas entidades financieras aceptan recibir la documentación por correo electrónico o postal, la mayoría exigen la presentación de los documentos originales en persona, así como la firma ante notario.

Sin embargo, casi todos los bancos tienen un apartado específico en su página web a través del cual las personas no residentes pueden solicitar toda la información que necesiten y resolver las dudas que les puedan surgir al respecto.

Documentación necesaria para pedir una hipoteca para no residentes

Los documentos que se necesitan para solicitar hipotecas para no residentes deben estar traducidos al español y son:

  • Fotocopia del DNI, NIE o pasaporte
  • Contrato laboral
  • Tres últimas nóminas del país de residencia
  • Movimientos bancarios de los últimos 6 meses
  • Seis últimos recibos de deudas pendientes, como préstamos o hipotecas
  • Certificado de residencia fiscal
  • Declaración de la renta
  • Certificado de no residente
  • Informe de riesgo crediticio

Además de presentar esta documentación, la mayoría de las entidades obligarán a las personas que quieran acceder a una hipoteca para no residentes disponer de una cuenta bancaria con sede en España.

Para finalizar, cabe destacar que la nueva ley hipotecaria 2019 permite al hipotecado convertir el préstamo a la moneda extranjera del país en el que tenga su residencia principal o la mayoría de sus bienes, con lo que algunas personas que reciben sus ingresos en determinada moneda, tendrá más complicado obtener financiación que antes de la entrada de la LCCI de Junio de 2019