La tasa de inflación de la zona euro se situó en junio en el 0,2% interanual, una décima menos que el mes anterior y lejos del 0,5% de un año antes, según Eurostat.
El debilitamiento de los precios se explica principalmente por el abaratamiento de la energía, que registró un descenso del 5,1% desde el -4,8% de mayo, mientras los alimentos frescos subieron un 1,9%, dos décimas menos que el mes anterior.
Por su parte, los bienes industriales al margen de la energía subieron un 0,3%, frente al 0,2% del mes anterior, mientras los servicios se encarecieron un 1,1% interanual, frente al 1,3% en mayo. De este modo, al excluir del cálculo del índice el impacto de la energía, la tasa de inflación interanual de la zona euro subió un 0,9% en junio, frente al 1% de mayo.
Sin tener en cuenta el precio de la energía y de los alimentos frescos, la tasa de inflación subyacente de la eurozona se situó en el 0,8% en junio, una décima por debajo de la referencia del anterior mes.
Entre los países del euro registraron caídas interanuales de precios en junio Chipre (2,1%), Grecia (1,1%), Eslovenia (0,9%), Lituania (0,2%) y Eslovaquia (0,1%), mientras que en España se mantuvieron estables.
Por su parte, las subidas de precios más significativas entre los socios del euro las experimentaron Malta (1,1%), Austria (1%), Bélgica (0,9%) y Portugal (0,8%).





