El Banco Central Europeo se ha visto obligado a elegir entre estanflación o recesión después de que la inflación haya batido un nuevo récord en Europa alcanzando el 9,1% en agosto, y haya superado los dos dígitos en España (10,4%). Tras la primera subida de tipos de 50 puntos básicos, llega la segunda de 75 puntos, que tendrá un impacto directo en el consumo y muy particularmente en los préstamos hipotecarios. A partir de ahora, los ciudadanos con hipotecas variables tendrán que afrontar un gasto de entre 124 y 288 euros más al mes, lo que supone de 1.400 – 3.400 euros a mayores al año. Un incremento del 28% interanual, según la estimación del análisis “Impacto de la subida de tipos en el mercado de la vivienda” realizado por Fotocasa.
El impacto más inmediato será para los créditos hipotecarios a tipo variable, ya que la mayoría de ellos están referenciados al Euríbor y este índice lleva en positivo desde el mes de abril, acercándose cada vez más al 1,5% mensual. Tras esta subida de septiembre, los ciudadanos a quienes les toque revisión en el mes de octubre o en adelante verán como su cuota se ha incrementado con respecto al año pasado, y también con respecto a hace 6 años -desde febrero de 2006, el Euríbor se encontraba en negativo.





