“Cuando se cumple un año de la rebaja de los tipos de interés, se percibe menos presión financiera de las familias. Que las dificultades hayan disminuido es una señal positiva y demuestra que algunos hipotecados empiezan a notar un respiro en su carga financiera. Aun así, el día a día de estos ciudadanos sigue marcado por renuncias y muchos continúan ajustando su presupuesto y recortando en viajes, ocio o compras personales para poder mantener al día el pago de su vivienda. Por lo tanto, la mejora es real, pero el esfuerzo sigue siendo grande y la vivienda continúa obligando a renunciar a aspectos importantes del bienestar cotidiano”, comenta María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.

La mitad de los hipotecados paga entre el 20% y el 40% de sus ingresos
Casi la mitad de los hipotecados dedican entre un 20% y un 40% de sus ingresos al pago de la cuota mensual. De manera desglosada, el 27% (dos puntos porcentuales más que en 2024) destina entre el 20% y el 30% de sus ingresos a la cuota, mientras que el 20% (18% doce meses antes) aparta para sus pagos entre el 30% y el 40% de sus ingresos.
También son numerosos (21%, igual que el año anterior) los que tan solo deben reservar entre el 10% y el 20% de sus ingresos de cada mes a este cometido. Frente a estos, hay otro 16% que debe destinar reservar más del 40% de sus ingresos para pagar la cuota.
Si se analiza esta cuestión en función de la edad de los hipotecados, se observa que el 10% de los más jóvenes (18 a 24 años) deben destinar entre el 50% y el 60% de sus ingresos para afrontar el pago de su cuota mensual. Es el mismo porcentaje que el año anterior.

El 66% de los hipotecados reconoce que ha tenido que recortar gastos
Según el análisis de Fotocasa Research un 66% de los hipotecados reconoce que han tenido que recortar gastos para hacer frente a las cuotas.
El primer capítulo del que se retrae presupuesto es el destinado a vacaciones y tiempo libre (viajes, escapadas, etcétera). Esto es así en el 45% en el de los hipotecados.
La siguiente partida más afectada es la del ocio cotidiano fuera del hogar (cañas, cines, restaurantes…). Esta renuncia alcanza al 40% de los que se encuentran sujetos a un contrato hipotecario. De nuevo ambos valores son superiores a los del año anterior, cuando era el 36%.
Les siguen en esta lista de descartes las compras personales (ropa, complementos, perfumería, cosmética…), que se reducen en un 37% de los hipotecados (33% doce meses antes).
Pero aún más significativos y preocupantes son los recortes que deben realizarse en la compra de alimentos, una situación afecta al 15% de los hipotecados.

Otros esfuerzos de ahorro repercuten en partidas como el pago de seguros, servicios del hogar (suministros, reformas o seguridad), que afectan al 14% de los hipotecados.
El porcentaje de quienes no han reducido ningún gasto cae al 34% en el caso de los hipotecados, mientras en 2024 eran del 36%.