La clave legal no está tanto en la duración del contrato, sino en su causa. Por eso, debe existir una justificación de temporalidad clara:
- Traslados laborales temporales.
- Estudios universitarios o de posgrado.
- Tratamientos médicos.
- Reformas de la vivienda habitual.
¿Qué requisitos debes cumplir para alquilar por temporada en 2026?
El alquiler por temporada se regula principalmente por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) como un arrendamiento de uso distinto al de vivienda habitual y su rasgo clave es que el inquilino no lo utiliza como residencia permanente, sino como solución por trabajo, estudios, traslado laboral o tratamientos médicos.
Para hacerlo correctamente en 2026, debes cumplir una serie de requisitos legales y administrativos:
1. Justificar el uso de vivienda temporal
El punto más importante es poder demostrar que no se trata de una vivienda habitual. Para ello, el contrato debe reflejar claramente:
- La causa de la temporalidad (trabajo, estudios, estancia puntual, etc.).
- La duración concreta del alquiler.
En muchos casos, es necesario aportar documentación del inquilino que respalde el motivo, como una matrícula, un contrato laboral… Sin esta justificación, el alquiler puede considerarse vivienda habitual.
2. Contar con Número de Registro Único (NRU)
Desde el 1 de julio de 2025 está activa la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos, que regula la recogida de datos de alquileres de corta duración. Cada vivienda debe contar con un código de registro único, que puede solicitarse en la página web del Colegio de Registradores.
3. Firmar un contrato específico para alquileres temporales
No sirve un contrato estándar de alquiler de vivienda habitual. El contrato debe incluir las siguientes cláusulas:
- Identificación de las partes.
- Duración exacta de la estancia.
- Causa del arrendamiento temporal.
- Precio y forma de pago.
- Normas de uso de la vivienda.
4. Cumplir la normativa autonómica (importante en Cataluña)
En comunidades como Cataluña, además de la normativa estatal, se aplican requisitos adicionales. Por ejemplo, los alquileres temporales que no sean turísticos (por trabajo o estudios), pueden estar sujetos a normas del alquiler habitual (fianza, actualización de renta y límites de precio en zonas tensionadas).