29 octubre 2018

No solo es poner un anuncio y decidir un precio acorde con el mercado. Una venta requiere algo más. Y la primera impresión cuenta mucho. Preparar la casa para los potenciales compradores es fundamental para conseguir un impacto positivo y favorecer su venta. Os contamos algunos trucos útiles para hacer una vivienda mucho más atractiva.

 

Redecorar la vivienda

La casa debe entrar por los ojos y que el posible comprador sienta que esa es la vivienda que estaba soñando. Eso implica quitar fotos y objetos personales, eliminar trastos y evitar una decoración cargada. Conseguir, en definitiva, que el ambiente sea neutro. Los compradores deben ser capaces de verse a sí mismos viviendo en la casa.

Estas son algunas recomendaciones sobre cómo conseguirlo:

  • Colocar bien los muebles para evitar que todo esté apelmazado.
  • Pensar en una buena iluminación y resaltar los puntos fuertes.
  • Aunque la visita se haga de día, tener las luces encendidas ayuda a disimular la oscuridad de ciertos rincones. Las bombillas deben funcionar todas, porque si no, da la impresión de que la instalación eléctrica pueda estar fallando. 
  • Las puertas de los dormitorios deben estar abiertas para favorecer la sensación de amplitud de la vivienda.
  • Si tenemos mascotas, hay que tratar de que a la hora de la visita estén fuera de casa. Hay mucha gente a la que no le gustan los animales o que son alérgicos a ellos.
  • Saturar la casa con ambientadores no ayuda, un leve toque es más que suficiente.
  • Si las vistas no son muy agradables, las cortinas deben estar cerradas.
  • Tener la casa recién pintada, aunque solo sea una mano, y los suelos acuchillados elimina olores pesados y da sensación de limpieza.

Si no tenéis tiempo para ocuparos de todo esto, siempre se puede recurrir a una empresa de homestaging. Se encargarán de destacar los puntos fuertes y de ponerla a punto. Igualmente, es interesante contar con una agencia inmobiliaria que se ocupe de todo.

 

reformas

 

Mejoras y reparaciones

Se trata de que al visitar la casa los visitantes no tengan en ningún momento sensación de dejadez. Además de la pintura, arreglar desperfectos es fundamental: un grifo que gotea, un enchufe suelto, etcétera. 

Una pequeña inversión puede ayudar mucho e incluso conseguir vender antes y a mejor precio. Pequeños cambios en la cocina, como una encimera nueva, pueden dar otra prestancia a la casa y hacer que entre más por los ojos.

Si el piso necesitara reformas o reparaciones, tampoco estaría de más contar con un presupuesto que pueda ayudar al comprador a saber lo que tendrá que gastarse. Esto puede favorecer, y mucho, el proceso de venta.

 

Orden y limpieza

Es conveniente evitar que el comprador piense que no hay espacio. Y si la vivienda tiene trastero, más fácil todavía: el orden es fundamental. Todo tiene que estar organizado, colocado y limpio, desde la cocina a las habitaciones, sin olvidar el baño. También es importantísima la organización en los armarios, para que el futuro comprador pueda saber el espacio que tiene en la vivienda. 

 

Confort y bienestar

Es fundamental que, durante la visita, los compradores tengan sensación de bienestar. Ventilar o conseguir una temperatura agradable pueden ayudar, así como evitar ruidos u otras molestias externas.

La información es importante. Es bueno facilitar a las visitas la máxima información sobre el edificio y las infraestructuras y dotaciones de la zona, como por ejemplo colegios, centros de salud o comercios. 

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