Desde el año 2019, la tendencia ferviente en la instalación de cubiertas inclinadas las ha convertido en la opción preferida por los promotores para la construcción de edificios, viviendas unifamiliares y chalets.

Parte del incremento en este tipo de obras viene dado por la multitud de ventajas que aporta, tales como su estilo, las prestaciones para el aislamiento de la vivienda, el ahorro energético, la posibilidad de reutilizar las aguas fluviales y, en definitiva, su contribución a la sostenibilidad de la vivienda.

Las cubiertas inclinadas aportan armonía y funcionalidad ante la posibilidad de crear una terraza interior o superficie útil para nuestra casa. Por ello, en todo tipo de ático o estancia abuhardillada debe prestarse especial atención al aislamiento, por lo que hay que tener en cuenta la inclinación de la cubierta, de la que al fin y al cabo depende el confort, la protección acústica y la resistencia frente al fuego.

La zona del ático o de la cubierta inclinada de un edificio puede aislarse de diferentes maneras en función del tipo de construcción, los requerimientos y las normativas, y en conjunto con el uso que se le quiera dar a la buhardilla.

Beneficios del correcto aislamiento de las cubiertas inclinadas

Instalar un aislamiento sobre, debajo y entre las vigas de una cubierta inclinada permite crear un espacio más habitable en el hogar o cualquier tipo de edificio. Si el espacio de la buhardilla solo se utiliza como lugar de almacenaje y no como vivienda, aislar el suelo puede ser también una opción muy buena.

El adecuado aislamiento de nuestro ático, siempre que su pendiente no supere los 90 grados, ofrecerá a nuestra vivienda un mayor confort térmico, una protección acústica perfecta y una resistencia excepcional contra el fuego, por lo que se convertirá en la obra ideal para inmuebles.

Una forma de reducir los costes a la par que mejorar las condiciones de vida de nuestro edificio es a través de la instalación de aislamiento en cubiertas inclinadas, ya que sin ello el edificio perdería una cantidad sustancial de la temperatura, especialmente en las zonas de climas fríos y moderados.

Por otro lado, las cubiertas inclinadas correctamente aisladas contribuyen a crear un entorno en nuestra vivienda tranquilo y agradable, para evitar el ruido en casa, que sigue siendo uno de los problemas principales de pueblos y ciudades de todo el mundo.

Consejos para la instalación de cubiertas inclinadas

Si hablamos del aislamiento de lana de roca, esta debe ser instalada por un profesional o por el propietario del edificio. Por otro lado, los aislamientos en los rastreles, utilizados normalmente en países como Alemania o Polonia, se realizan desde una perspectiva distinta a las instalaciones de aislamiento granulado para buhardillas, que suele aplicarse en Francia o los países escandinavos.

Para aislar una cubierta inclinada debemos asegurarnos de tomar las medidas exactas del área en que vaya a actuar y examinar todas las viguetas y cableado eléctrico existentes para garantizar que se encuentra en buen estado. También es importante comprobar que la impermeabilidad y transpirabilidad del agua en la parte exterior de la instalación sea óptima. En caso de no serlo, es posible colocar una membrana en el exterior de la línea de las vigas. Por último, siempre que sea necesario, deberemos comprobar que la construcción disponga de una ventilación adecuada.