3- Endurecimiento de los requisitos para contratar hipotecas
Contratar una hipoteca será más caro que hace un año, por lo que también aumentará el nivel de riesgo para las entidades financieras. Esto se traducirá en un posible endurecimiento de los requisitos de los préstamos hipotecarios (más vinculación, petición de avales, intereses más elevados…).
4- Ayudas para la contratación de hipotecas o compra de vivienda
Con la publicación del Nuevo Código de Buenas Prácticas Bancarias, una medida para el apoyo de los hipotecados vulnerables adaptada al contexto hipotecario actual, el Gobierno busca proporcionar en 2023 un alivio a las personas en riesgo de impago por el aumento de las mensualidades de la hipoteca.
Esta medida permitirá a las entidades ofrecer a los hipotecados una congelación durante 12 meses de la cuota de la hipoteca, un tipo de interés menor sobre el dinero aplazado o una ampliación del plazo de hasta 7 años.
Por otro lado, podría también haber más ayudas para comprar vivienda, como las que ya se ofrecen en autonomías como Madrid o Murcia.
5- Ligera bajada de precios en compraventa de vivienda
Expertos como el economista Gonzalo Bernados o María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, pronostican que, en el mercado inmobiliario en 2023, el número de compraventas disminuirá y los precios de la vivienda en venta se verán ligeramente reducidos. «En 2023 es probable que se detecten pequeñas fluctuaciones del coste de la vivienda al alza o a la baja, y es esperable algún ajuste a partir de la mitad del año, pero alejado de grandes descensos», comenta María Matos.
6- Menos facilidad para vender vivienda
Debido a la subida del Euríbor, quienes buscaban comprar una vivienda podrían verse obligados a paralizar los procesos de compra de vivienda, explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa. No obstante, se estima que, de todas formas, habrá una demanda latente muy fuerte de adquisición.
7- Alquileres subirán de precio por alta demanda y baja oferta
La demanda de compra frustrada por el encarecimiento de las hipotecas se canaliza hacia el alquiler, lo que ejercerá más presión sobre la limitada oferta disponible. «El arrendamiento será a partir de 2023 la solución habitacional elegida por la mayoría de las familias que no han llegado a tiempo a la compra de vivienda, por lo que el pronóstico del precio del alquiler es con incrementos, incluso, por encima del 5% interanual«, explica María Matos.