La pandemia ha estancado el sector del alquiler de viviendas. Son muchos los propietarios que se han visto con viviendas vacías, tanto pisos destinados al alquiler turístico como al “tradicional”. A esto se le une también una frenada en seco del precio. De hecho, de acuerdo con los datos del Índice Inmobiliario de Fotocasa, en enero de 2021 el precio de la vivienda en alquiler ha bajado un 0,8% en su variación mensual y la demanda de pisos para arrendar ha pasado del 49% al 44% de acuerdo con el informe Medio año de pandemia: impacto en el sector inmobiliario.

En esta situación tan peculiar, decidirse por reformar un inmueble que tenemos vacío para alquilar puede ser una buena opción. ¿La razón? Una reforma de una vivienda podría aumentar su valor un 30%, lo que nos permitiría aumentar el precio del alquiler, de acuerdo con el Observatorio 360º de la Vivienda y la Reforma en el Hogar de Andimac.

Una reforma puede revalorizar la vivienda un 30% más para alquilarla

Invertir en una reforma nos ayudará a diferenciar nuestra vivienda del resto de los inmuebles ofertados disponibles en la misma zona, un detalle vital especialmente ahora que la demanda del alquiler ha bajado, nos explican fuentes del comparador financiero HelpMyCash.com.

Dedicar un presupuesto de 26.000 euros en una reforma integral de una vivienda de unos 90 metros cuadrados nos podría ayudar a aumentar su precio hasta un tercio más, de acuerdo con el Observatorio 360º de Andimac.

reformar una vivienda

De esta manera, si tenemos una vivienda que alquilamos por 1.000 euros mensuales, podríamos llegar a hacerlo por 1.300 euros, lo que supone un ingreso adicional de 3.600 euros cada año.

Todo ello sin contar, además, una mejora cualitativa que podría ayudarnos a alquilarlo más rápido, reduciendo el tiempo por el cual no estamos recibiendo ninguna renta.

Cómo financiar una reforma integral

La mejor alternativa dependerá del presupuesto con el que contemos, explican desde HelpMyCash.com, y de nuestra situación financiera.

Lo más común son los créditos al consumo. Se trata de préstamos personales con plazos de devolución de hasta siete años y un coste medio, según el Banco de España, del 7,51% TAE. Nos servirán para un presupuesto de entre 1.000 y hasta 40.000 euros.

Otra opción es la ampliación de la hipoteca si tenemos una contratada. Esta opción es interesante, ya que las hipotecas tienen un interés mucho más bajo que los créditos. No obstante, debemos contar con los costes de pedir la ampliación y nos interesará si ya llevamos un tiempo pagando la hipoteca de la misma vivienda que queremos reformar.

Para grandes presupuestos también podemos contar con contratar una nueva hipoteca. Esta opción, como la anterior, es interesante por su coste bajo en comparación con los préstamos personales. Nos interesa si queremos financiar una reforma a partir de 30.000 o 50.000 euros, que es el importe mínimo de pedir una hipoteca y ya tenemos la vivienda pagada en su totalidad. Además, con la nueva ley hipotecaria, el coste de formalizar una hipoteca nueva implica solo pagar la tasación de la vivienda y la copia de la escritura.