Tras varios meses de confinamiento domiciliario en 2020, el suelo se ha convertido en una prioridad para los españoles. El retorno al campo y el rechazo a las grandes urbes ha incrementado la compra de viviendas en los últimos meses por miedo a otro confinamiento con vistas grises desde la ventana. En este contexto, ha emergido el crecimiento de la construcción de casas prefabricadas. Lo que antes era algo inusual frente al monopolio del ladrillo, ahora cada vez es más común, por ser una alternativa más rápida, barata y con más diseños a la hora de erigir nuestra propia casa.

Ante esta ascendente tendencia, surge la duda de si existe alguna diferencia entre financiar una vivienda común y una prefabricada.

¿Puedo pedir una hipoteca para construir una vivienda prefabricada?

La respuesta es sí. Se puede financiar una casa prefabricada a través de una hipoteca, pero hay que tener en cuenta una serie de requisitos. Estos van a depender, básicamente, de si nuestra casa prefabricada puede definirse como un bien inmueble o un bien mueble, ya que no todas las viviendas de estas características comparten los mismos atributos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta la cantidad de dinero que se va a invertir, ya que, si la vivienda prefabricada tiene un coste inferior a los 50.000 euros, puede ser interesante financiarla a través de un préstamo personal, al cual no afecta la diferenciación entre mueble o inmueble.

hipotecas para casas prefabricadas

¿Cómo saber si una casa prefabricada es un bien inmueble?

En muchas ocasiones las casas prefabricadas son móviles y no están ancladas al suelo, en cuyo caso se consideran bienes muebles y no pueden ser financiadas a través de hipotecas. Para que una casa sea considerada un bien mueble tiene que cumplir tres requisitos: tener cimientos o estar anclada al suelo, tener tomas de luz y necesidad de abastecimiento público de agua. De cumplirse estos supuestos, la casa podrá acceder a una hipoteca de la misma forma que una convencional:

  • El proyecto tiene que estar avalado por el colegio de arquitectos y debe tener una licencia municipal.
  • La vivienda se tiene que inscribir en el Registro de la Propiedad.
  • La casa tiene que estar tasada por una empresa de tasación.
  • El terreno tiene que ser urbanizable y propiedad de quien pida la hipoteca. Hay que tener en cuenta que, por lo general, los bancos no conceden hipotecas para la adquisición de parcelas, por lo que la compra del terreno se debe financiar por otras vías.

¿Cómo financio el terreno?

Si la parcela ya es de la propiedad del interesado, no hay inconvenientes, ya que bastaría con solicitar una hipoteca sobre la casa a construir. El problema surge cuando, además de la casa, queremos financiar la compra del terreno, ya que los préstamos de las entidades financieras van por separado.

Para paliar esta situación es interesante acogerse a la figura de las hipotecas de auto promotor. Este tipo de préstamos financian un proyecto, por lo que están sujetas a condiciones diferentes a las de una hipoteca convencional. La mayor diferencia es que con esta clase, el banco va prestando la financiación de forma progresiva, conforme el proyecto va avanzando, en función de la tipología de proyecto y los plazos de ejecución. De este modo, el banco va realizando pagos menores conforme la obra sigue, previa certificación del arquitecto.