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Comprar una casa implica una serie de gastos e impuestos a pagar adicionales al precio de la vivienda. Sin embargo, no son los únicos gastos en los que debemos pensar cuando nos planteamos comprar. Solemos pensar en los nuevos muebles y en la decoración, aunque existen otros gastos adicionales que pueden pasar más desapercibidos, pero con los que es necesario contar a la hora de tener nuestro presupuesto claro.

Alquiler o hipoteca de la vivienda donde residimos antes de mudarnos

Es común que, desde que se realiza la compra de la vivienda hasta que nos mudamos, se pasen uno o varios meses viviendo en donde se ha residido hasta antes de la compra. Tanto si se trata de un alquiler como de una hipoteca vigente, es necesario contar con este gasto recurrente, ya que se sumará a la cuota de la hipoteca de la nueva vivienda. 

La mudanza a la nueva casa

Especialmente si donde vivimos actualmente es una casa que hemos amueblado nosotros. Es probable que necesitemos de los servicios de una empresa de mudanzas que nos ayude a trasladar nuestras pertenencias de una vivienda a otra. Dependiendo de la distancia entre las dos residencias, la cantidad de muebles o incluso de si disponemos o no de ascensor este coste puede ser una partida importante.

Pequeñas reparaciones y puesta a punto

Aunque estemos deseando mudarnos a nuestro nuevo hogar, realizar pequeñas reparaciones antes de la mudanza hará que todo sea más sencillo. Al no considerarse grandes reformas puede tratarse de un gasto que no siempre se tenga en cuenta. Pintar la vivienda, arreglar enchufes, solventar humedades… Es importante realizar una lista de la puesta a punto para poder tener un presupuesto realista de cuánto necesitaremos en esta partida.

Limpieza a fondo de toda la casa

Una limpieza a fondo antes de la mudanza será vital para la puesta a punto de nuestro nuevo hogar. Techos, pequeños recovecos, muebles, suelos, ventanas, desagües, tuberías, radiadores…hay muchos elementos que no siempre se limpian con la periodicidad necesaria y que es vital hacerlo. Para ello será necesario aprovisionarse de un kit de limpieza completo o contratar a una empresa que lo haga.

Seguro de vida y otros seguros

Para poder contratar una hipoteca será necesario contar con un seguro de vida. Muchas entidades bancarias ofrecen uno en conjunto con la hipoteca, aunque no es obligatorio contratarlo con ellos, sí será obligatorio contar con uno. Además, también se aconseja un seguro para la vivienda. Aunque los costes del seguro suelen ser anuales, es probable que el primer pago coincida con el mismo periodo de la compraventa.

Gastos de la comunidad de vecinos

Este puede ser un gasto que podría pasar desapercibido si antes vivíamos de alquiler. Cada comunidad, de acuerdo a sus necesidades, cobrará una cuota a cada vecino en base a su vivienda. Estas cuotas pueden ser mensuales, trimestrales, semestrales o anuales. Para evitar sorpresas en su coste, es recomendable preguntar al vendedor cuánto y cuándo se pagan estas cuotas. 

Gastos de los productos vinculados a la hipoteca

Al contratar un préstamo hipotecario las entidades suelen ofrecer una rebaja en los intereses a cambio de la contratación de productos vinculados. Estos productos vinculados, como puede ser una cuenta nómina o una tarjeta de crédito, podrían tener comisiones de apertura y de mantenimiento (aunque no siempre es el caso) con los que deberemos contar en nuestro presupuesto.

Posibles derramas extraordinarias

Aunque es posible vender un piso con derramas pendientes, el vendedor siempre deberá comunicarlo. Según el momento en el que se encuentren los pagos, será responsabilidad del comprador o del vendedor hacer frente a estos gastos extraordinarios. Por norma general, será el comprador quien deba hacerse cargo de las derramas cuando el gasto extraordinario se aprobase antes de la firma de la compraventa, pero la fecha de las obras y la solicitud de pago se haga después de la firma.