Si estás buscando una vivienda de compra y, por lo tanto, probablemente una hipoteca, debes tener en cuenta muchos aspectos asociados a este producto, como las vinculaciones (o bonificaciones) que nos ofrecen las distintas entidades bancarias. Te contamos todo lo que debes saber sobre las vinculaciones antes de contratar tu hipoteca. 

¿Qué son las vinculaciones de una hipoteca?

En teoría, lo que se conoce como vinculaciones de hipoteca no existen, puesto que con la entrada en vigor de la última actualización de la ley hipotecaria, el pasado mes junio de 2019, quedaron prohibidas.

Las vinculaciones, tal y como se conocían hasta el 2019, eran productos que estábamos, en muchas ocasiones, obligados a contratar como condición para que se nos concediera la hipoteca. Desde junio de 2019 en adelante, esta condición queda prohibida: la concesión de una hipoteca no puede estar ligada a la contratación de productos vinculados, como puede ser un seguro de hogar, de vida, una cuenta nómina, etc.

Por ello, han pasado a denominarse de productos vinculados a productos bonificados. Es así porque la contratación de los antiguos productos vinculados se recompensa, con rebajas en los tipos de interés de las hipotecas. Es decir, que, por ejemplo, al contratar una cuenta nómina con la entidad con la que firmamos la hipoteca se nos rebaje el tipo de interés un 0,10%.

¿Cuáles son las vinculaciones hipotecarias más comunes?

Pese a que el nombre de vinculación haya quedado prohibido si hablamos de hipotecas, en la práctica es un término que sigue siendo utilizado. Hay 3 productos que podemos asociar a nuestra hipoteca para obtener una rebaja en los tipos de interés que son básicos para prácticamente cualquier entidad:

Pero eso no quiere decir que estas sean las únicas vinculaciones que nos pueda ofrecer nuestro banco. También podemos encontrar la contratación de un seguro de protección de pagos, la domiciliación de recibos, el uso de una tarjeta de débito/crédito varias veces al mes, la aportación de un certificado de eficiencia energética óptimo o aportaciones a fondos o planes de pensiones, entre otras.

productos vinculados a la hipoteca

¿Me conviene contratar vinculaciones para mi hipoteca?

La respuesta a esta pregunta siempre dependerá de nuestra situación particular. Tengamos en cuenta que hay vinculaciones que no suponen un coste, como puede ser la domiciliación de una nómina a una cuenta son comisiones o la domiciliación de recibos. Esas vinculaciones, a no ser que tengamos nuestra nómina comprometida con otra entidad a cambio de algún tipo de bonificación, sí son vinculaciones atractivas, ya que no suponen un coste adicional.

Hay otras vinculaciones (las actuales bonificaciones) que suponen un coste adicional que tendremos que asumir, como la contratación de un seguro de hogar o de vida. Tengamos en cuenta que el seguro de hogar es obligatorio, pero quizás contratándolo con una entidad independiente, y no con el banco con el que firmamos nuestra hipoteca, sea más barato. Tendremos que valorar los precios de los seguros de hogar para ver si la bonificación que nos aplican nos es rentable, es decir, no nos sale más cara que la bonificación que nos vayan a aplicar sobre nuestro tipo de interés base.

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¿Cuánto puede rebajarse el tipo de interés gracias a una vinculación?

Dependerá del banco y de la vinculación elegida, pero las bonificaciones suelen suponer una rebaja en los tipos de interés de en torno al -0,10% y -0,20%, aproximadamente. Hay productos que bonifican más que otros, por ejemplo, la domiciliación de la nómina, al ser un producto sin coste prácticamente para el hipotecado, suele rebajar menos el tipo de interés que la contratación de un seguro, por ejemplo.