¿Qué impuestos y gastos hay que pagar al comprar obra nueva vs. segunda mano?
Los impuestos varían según el tipo de vivienda:
- Obra nueva: se paga, generalmente, un 10% de IVA, además del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD), cuyo tipo depende de la comunidad autónoma.
- Segunda mano: se abona el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), que varía según la comunidad autónoma y las circunstancias de la compra.
A estos importes hay que sumar los gastos de compraventa que correspondan. En una vivienda usada también puede ser necesario invertir en reformas, mientras que en una nueva habrá que comprobar si es necesario dar de alta los suministros.
¿Qué vivienda sale más rentable a largo plazo, obra nueva o segunda mano?
Una vivienda de segunda mano puede resultar más económica al principio, pero las reformas y reparaciones pueden aumentar el coste final. Antes de comprarla, conviene revisar las instalaciones, el estado del edificio y las posibles derramas de la comunidad.
En una vivienda nueva, en principio, habrá menos necesidad de realizar obras a corto plazo. Sin embargo, podrías abonar una cuota de comunidad más elevada si se trata de una obra nueva con zonas comunes: jardín, piscinas, pista de tenis…
Para comparar, hay que tener en cuenta varios factores: el precio de compra, los impuestos, las posibles reformas y los gastos que supondrá mantener la vivienda.
¿La obra nueva permite ahorrar en las facturas?
Las viviendas nuevas suelen contar con mejores aislamientos, ventanas más eficientes y sistemas de climatización modernos. Algunas incorporan también aerotermia o placas solares, que contribuyen a reducir el consumo energético. Esto se traducir en menos gasto en calefacción y climatización.
En una vivienda de segunda mano, el gasto energético dependerá de su antigüedad y conservación. Un piso reformado y bien aislado también puede ser eficiente, mientras que uno con ventanas antiguas o un aislamiento deficiente puede necesitar más energía para mantener el confort en el interior.
Es muy importante, antes de comprar, consultar el certificado energético y preguntar por el consumo real, si se dispone de esa información.
¿Es más fácil vender una vivienda nueva en el futuro?
Una vivienda con ascensor, instalaciones modernas, buena distribución y eficiencia energética puede ser más atractiva para futuros compradores. Además, si está en buen estado y no necesita reformas, puede facilitar la venta a quienes buscan mudarse sin hacer obras.
No obstante, comprar una obra nueva no garantiza que la vivienda se revalorice más ni que se venda antes. La ubicación, el precio, la demanda de la zona y las características del inmueble también influyen en su valor futuro.
Las viviendas de segunda mano bien situadas, cerca del transporte público y de los servicios, también podrían venderse fácil. Por eso, si se piensa en vender más adelante, es importante valorar tanto la vivienda como su entorno.