Mi experiencia como casero: cuando encuentras a alguien serio, pónselo fácil

Cuando algo funciona, lo mejor es cuidarlo. Al menos esa es la filosofía que sigue Antonio, arrendador de una vivienda, con sus inquilinos.

Agustina Battioli
Agustina Battioli Experta en el sector inmobiliario

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Antonio lleva más de una década como propietario de un piso en el centro de Madrid. Hace diez años, comenzó a alquilar su propiedad a una joven pareja, Lorena y Jorge. Desde entonces, por suerte para todos, han mantenido una relación muy positiva y beneficiosa para ambas partes. Hoy, Antonio comparte su experiencia y las que él considera las claves para convertirse en el arrendador perfecto y mantener una relación positiva con los inquilinos. ¡Que al final eso es lo que queremos todos!

¿Cómo empezaste en el mundo del alquiler?

Compré el piso como una inversión de futuro. Siempre tuve claro que quería alquilarlo. Buscaba una fuente de ingresos estable que me ayudara en mi economía personal y, afortunadamente, encontré los inquilinos perfectos muy rápido. Tuve muchísima suerte, ya que conozco casos en los que no ha sido todo un camino de rosas, precisamente. Estoy muy agradecido.

¿Qué valoras a la hora de buscar inquilinos y por qué Lorena y Jorge te convencieron?

De primeras me parecieron un buen perfil de inquilinos. Busco arrendatarios que sean transparentes y estables. Lorena y Jorge tenían trabajos fijos y planes a largo plazo. Me dieron la impresión de ser personas responsables y comprometidas, y eso es esencial para mí. Después de 10 años arrendándoles el piso puedo afirmar que no me equivocaba. Ahora han tenido una niña, pero en principio no planean cambiar de vivienda (y yo lo celebro). 

¿Has tenido que enfrentar desafíos como casero?

Al principio tuve que aprender sobre temas legales como los derechos y obligaciones tanto de los inquilinos como mías, como casero. También tuve que aprender sobre quién pagaba unas averías u otras durante el alquiler. Pero la clave ha sido mantener una comunicación abierta y honesta con Lorena y Jorge. Siempre nos hemos llevado bien y la relación ha sido muy positiva, así que si alguno no sabía algo, decía que iba a informarse y se acabó. Es que no he tenido mayor problema.

¿Cómo manejas el tema del mantenimiento y las reparaciones?

Siempre he intentado ser proactivo. Si hay algo que reparar por mi parte, hago las reparaciones del piso alquilado y trato de solucionarlo todo lo antes posible. Creo que cuidar bien del piso es beneficioso tanto para mí como para mis inquilinos. Muchos caseros no se dan cuenta de que mantener a tus inquilinos contentos es la mejor inversión que puedes hacer. Además, mantener el piso en buenas condiciones también te viene bien por si en algún momento los arrendatarios se van y tienes que volver a alquilar la vivienda. 

¿Hay alguna anécdota con tus inquilinos que te apetezca compartirnos?

El verano pasado, durante una de las muchas olas de calor, el aparato de aire acondicionado se estropeó. Fue un fin de semana, y repararlo parecía imposible. Pero al final conseguimos un técnico que consiguió poner a punto el aire acondicionado y lo arreglamos rápidamente. Lorena y Jorge prepararon una comida como agradecimiento. Fue un gesto muy bonito que aprecié mucho. Además, Lorena ayudó a mi hija a encontrar trabajo (las 2 trabajan en publicidad). Son gente buena de verdad.

¿Has actualizado el alquiler con el tiempo?

Sí, pero siempre de manera razonable, dialogando y negociando con ellos el precio del alquiler. Entiendo la situación del mercado, pero también valoro la estabilidad y el cuidado que han dado a mi casa. Diría que está incluso más bonita que cuando la alquilé. En 10 años está claro que algo hay que subir el alquiler, pero no de manera exagerada. Al final, yo no quiero que estén ahogados y se vayan, quiero que estén a gusto y nos mantengamos como hasta ahora el máximo tiempo posible. 

¿Qué consejo le darías a alguien que comienza a alquilar su propiedad?

Les daría 3: el primero, busca inquilinos con los que puedas establecer una relación de confianza; el segundo, sé justo y transparente en tu trato con ellos; y por último, trata la propiedad como si fueras tú quien vive allí. 

Por ejemplo, hace 2 años Jorge me llamó para decirme que estaban pensando adoptar un perro, que si tendría algún problema. Por supuesto le dije que no había ninguno. La gente se echa las manos a la cabeza con lo de vivir en un piso de alquiler con mascotas y no lo entiendo. Yo no soy nadie para decirle a mis inquilinos cómo deben vivir (siempre y cuando haya una relación de respeto mutuo, claro). Y teniendo en cuenta que encima los muebles son suyos, ¿qué me va a estropear a mí un perro en el piso? No me molesta en absoluto. 

Finalmente, ¿cómo ves el futuro de tu relación con tus inquilinos?

Por mi parte, ojalá se quedaran toda la vida. 

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