Tener una furgoneta como casa es cada vez más habitual, tanto en España como en el resto de Europa. La crisis socioeconómica derivada de la pandemia y el elevado precio de los inmuebles, tanto de compra como de alquiler, ha impulsado esta nueva forma de vivir, especialmente entre los jóvenes, que tienen más dificultades para acceder a una vivienda.
De hecho, 6 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años han intentado emanciparse pero no lo han hecho por el precio de la vivienda. Esto, unido a que cada vez hay más posibilidades de teletrabajar, ha impulsado, como decimos, esta nueva modalidad habitacional que consiste, ni más ni menos, que en vivir en una furgoneta.






Las mejores casas prefabricadas