La pandemia ha generado numerosos interrogantes entre los inversores y promotores del sector inmobiliario. Aunque nos encontramos en la esperada nueva normalidad y poco a poco se va alcanzando la recuperación económica, el índice de confianza del consumidor e inversor del sector del ladrillo sigue siendo más prudente que en 2008. No obstante, los inversores están experimentando una gran atracción por Madrid y Barcelona. Además, el respeto por el medio ambiente es una cuestión cada vez más presente en el proceso de decisión de compra de los consumidores. Esta tendencia también se ve reflejada en el mercado residencial de lujo, donde la sostenibilidad y la eficiencia energética se han convertido en aspectos prioritarios para quienes desean invertir en viviendas de alta gama en Barcelona.
Barcelona y Madrid, las principales ciudades para invertir en vivienda
Iñaki Unsain, presidente de la Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliario (AEPSI) asegura que “El número de inversores interesados en viviendas en rentabilidad ha incrementado un 20%, ya que se ha convertido en un valor seguro que garantiza una elevada rentabilidad a largo plazo”. “L’Eixample, Gràcia o Poblenou son las zonas residenciales más buscadas dentro de la demanda de alquiler en Barcelona”, añade el personal shopper inmobiliario.
Pero, dentro del segmento de la inversión, ¿cuál es el perfil de inversor postcovid? Aunque las restricciones de movilidad poco a poco se van relajando, el inversor nacional sigue siendo protagonista en la mayoría del país. “En Barcelona y Madrid representa el 70% aproximadamente, ya que ve la inversión inmobiliaria como un valor refugio”.
En este contexto, la mayoría de los inversores nacionales buscan obtener una buena rentabilidad a corto plazo por el alquiler, situada en torno al 4%, y otro 4%-6% a largo plazo por la revalorización del activo. El inmueble preferido tiene 40 y 60 m² con una o dos habitaciones ubicado en zonas céntricas de la Ciudad Condal. “Actualmente, también ha aumentado el interés en comprar viviendas y posteriormente reformarlas y volverlas a vender”, explica el presidente de AEPSI.
En referencia al inversor internacional, se ha producido un descenso de la presencia del inversor británico como consecuencia de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. No obstante, el alemán y francés se muestra favorable a la inversión en Barcelona. “Ahora se está disparando la demanda de las viviendas prime en la costa metropolitana catalana por parte de los internacionales. En concreto, Sant Vicente de Montalt, Sitges o Castelldefels están adquiriendo peso últimamente”, explica Iñaki Unsain.
Mientras tanto, Madrid cautiva a los latinoamericanos, los estadounidenses y los asiáticos. “A partir de los próximos meses se espera una tendencia al alza de la presencia de los estadounidenses en la capital debido a la apertura de las fronteras”, explica Unsain.
Los inversores, cada vez más exigentes con la sostenibilidad en la vivienda
En la actualidad, la Ciudad Condal es una de las ciudades europeas más implicada en desarrollar un modelo urbanístico sostenible y, en este contexto, la preocupación y la implicación en la causa se traslada también a la demanda existente en el mercado inmobiliario de lujo de la capital catalana. Según Elizabeth Hernández, directora de Barnes Barcelona, “las propiedades más sostenibles y con sistemas de eficiencia energética tienen una mayor aceptación entre los inversores”. En este sentido, aunque reconoce que “inicialmente las exigencias quedaban cubiertas disponiendo de certificados energéticos que indicaran un bajo consumo de energía” actualmente “cada vez es más habitual que se tengan en cuenta factores como la integración de las viviendas en el entorno o el uso de materiales respetuosos con el medio ambiente”.






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