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El precio de la vivienda de alquiler no para de subir y todo apunta a que la tendencia seguirá al alza. Pero no solo lo hace en nuestro país, el tercero de Europa con el alquiler más alto respecto a la capacidad adquisitiva de sus ciudadanos.

Berlín, que hace unos años fue una de las ciudades con los precios de alquiler más económicos, ha visto como desde 2009 los precios de los pisos de arrendamiento han incrementado un 90%, por culpa de la especulación financiera. Y, como ha ocurrido en el resto del mundo, la situación se ha agravado a raíz de la pandemia.

Ante este paradigma tan preocupante, dado que más del 85% de berlineses viven de alquiler, hace poco más de un año y medio, el gobierno alemán decidió limitar los precios para garantizar el derecho a la vivienda de sus ciudadanos. Pero ahora ha dado un paso más.

Berlín: a favor de la expropiación para garantizar vivienda de alquiler asequible

El pasado 26 de septiembre los votantes de la capital alemana acudieron a las urnas para elegir la sucesión de Angela Merkel, de los nuevos miembros del parlamento, del nuevo alcalde y de los representantes de los distritos de Berlín. Pero en esa misma votación también tenían que decidir si estaban o no a favor de que el ayuntamiento expropie 240.000 viviendas a empresas privadas y grandes propietarios, así como de crear una nueva empresa de vivienda pública para gestionar los alquileres. 

A pesar de que más de la mitad de votantes (el 56,5) votó a favor del “no”, se logró superar el mínimo requerido para que el referéndum siga adelante. De hecho, la futura alcaldesa de Berlín, Franzisca Giffey, ya ha declarado que se compromete a acatar el resultado del referéndum, a pesar de no estar de acuerdo con este.

Aunque se trata de un referéndum no vinculante, representa un apoyo masivo a favor de regular los precios del alquiler y de garantizar una vivienda asequible para los ciudadanos en pro de las empresas y los grandes tenedores. Asimismo, este resultado puede llevar a muchas otras ciudades europeas a seguir el mismo ejemplo; especialmente aquellas como España, que se enfrentan a un imparable aumento de los precios de arrendamiento y una oferta asequible muy escasa. 

Vivienda social en España: a años luz de Europa

La situación habitacional en España es una de las más preocupantes de Europa. Y es que, desde 2015, los precios del alquiler han subido de media el doble que los salarios. 

Además, la mayor parte del parque actual de vivienda en España fue construido para usarse de forma privada. Así, se estima que en nuestro país hacen falta más de un millón de viviendas para que los precios del alquiler del parque español relativos a la media de la Unión Europea se asemejen.

De momento, varias administraciones públicas españolas se han mostrado a favor de la expropiación de viviendas vacías, debido al grave problema de acceso a la vivienda, a raíz, sobre todo, de la escasa oferta social y asequible. La comunidad que llevó la idea más lejos fue Baleares, al ordenar la expropiación de uso de 56 inmuebles vacíos pertenecientes a grandes tenedores, el pasado mes de marzo.

Esta medida no gustó a los afectados por las expropiaciones, que presentaron alegaciones. De hecho, el 67% opinan que la expropiación de viviendas vacías es un ataque a los derechos fundamentales como es el caso de la propiedad privada. Así se desprende del informe “Radiografía del arrendador en España. ¿Cómo afectarían las medidas intervencionistas en el mercado del alquiler?”, realizado por Fotocasa y la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA).

De momento, en España, el Tribunal Constitucional estudia si es legal el primer tope de precios sobre el alquiler en el Estado, el de Cataluña. Una medida que Unidas Podemos quiere implantar en el resto de España pero que el PSOE dilata. Sin embargo, los expertos aseguran que el referéndum de Berlín dará mucho que hablar y marcará un antes y un después en el marco de la vivienda de alquiler asequible.