Con la llegada de la primavera, toca preparar la casa para el buen tiempo y el cambio de temperatura. Adaptar los recursos energéticos a la nueva estación puede ayudar a ahorrar en las facturas, sobre todo, de gas y electricidad.
El primer paso, y el más sencillo, para reducir el consumo energético, es aprovechar al máximo las horas de sol y reducir, en lo posible, el uso de la calefacción. Hay que dejar que esta energía natural inunde la casa a través de las ventanas, corriendo las cortinas o levantando las persianas.
Los expertos de Casaktua.com recomiendan, además, analizar bien cuáles los hábitos diarios para ver cómo reducir nuestras facturas de gas y electricidad. Para ello, establecen cinco claves:
1. Apagar los aparatos eléctricos
Con el cambio de estación, hay aparatos que ya no se utilizan, como el calefactor, la manta eléctrica o el des humificador. Desenchufarlos por completo es un sencillo gesto que ya supone un ahorro. Además, hay otros aparatos que se usan durante todo el año, como los ordenadores o televisores que, si se mantienen en stand-by, pueden suponer un gasto absurdo de energía, además de hacer subir la temperatura de las estancias.
2. Apostar por la iluminación LED
Cambiar las bombillas incandescentes por otras de LED permite ahorrar luz y a generar menos calor en el ambiente. De hecho, los expertos señalan que, solo un 10 o 15% de la electricidad que gastan las bombillas tradicionales se transforma en luz, siendo el resto calor.
3. Vigilar el termostato
Cuando el tiempo comienza a mejorar, lo ideal es apagar la calefacción o, al menos, bajarla al mínimo. Cada grado que se baje, supone un ahorro de hasta el 7% de energía, lo que se traduce en una importante reducción de la factura. Por eso, es preferible recurrir a mantas y batas, si en un momento dado, vuelven a bajar de forma puntual las temperaturas.
4. Bajar la temperatura del agua
Al subir la temperatura exterior ya no es necesario que el agua salga tan caliente. Por lo tanto, se puede bajar el calentador hasta un máximo de 50ºC. También es recomendable dejar los grifos en posición de agua fría.
5. ¡Preparar el aire acondicionado!
En primavera, hay que revisar tanto los equipos eléctricos como el aire acondicionado para lograr que consuman menos. Es importante que, si se tienen animales domésticos, se realicen limpiezas más profundas en los aparatos pues, con el cambio de pelaje, los pelos se introducen en los filtros de los aparatos, estos se calientan y resultan menos eficientes.






Está socialmente extendido Y NO ES CIERTO que mantener encendida la calefacción por la noche a una temperaratura baja consuma menos energía que apagarla del todo (p.ej. con el termostato – programador) y volver a encenderla al día siguiente. Sólo basta con hacer la prueba de consumo durante una noche para comprobar que se gasta menos apagándola del todo durante cualquier periodo de tiempo (otra cosa es la pérdida de confort: puede ser que la casa se quede demasiado fría de madrugada)
Creo que hay alguien en este país que se está forrando con este bulo.
Y hay estudios que demuestran que si se mantiene la temperatura constante el gasto energético es menor. Una calefacción de gas oíl mantenida a 40 grados todo el periodo de calefacción consume la mitad que encendienfola de día y apagando la de noche.
Con el aire acondicionado es igual