La nota simple sirve para comprobar quién es el propietario del inmueble, si existen cargas, hipotecas o deudas asociadas y si la vivienda tiene alguna limitación legal. Revisarla antes de la compra ayuda a asegurarse de que el piso está libre de problemas legales que puedan afectar a la operación.
Además, conviene revisar el estado del edificio, comprobando si ha pasado la Inspección Técnica del Edificio (ITE) y si existen derramas aprobadas o previstas en la comunidad, ya que estos factores pueden suponer gastos adicionales tras la compra.
8. No comprobar ruidos, orientación y luz natural
Visitar el piso una sola vez o en un momento concreto del día puede puede hacer que no nos demos cuenta de algunos factores importantes. El ruido del entorno, la orientación de la vivienda o la entrada de luz natural influyen directamente en el confort del hogar.
Por eso, conviene observar el piso en distintos momentos del día y prestar atención al entorno y a las condiciones reales de la vivienda.
Tener en cuenta estos aspectos desde el inicio ayuda a comparar mejor las opciones y a tomar decisiones con más información durante todo el proceso de compra.
Se os olvidó el más importante que es saber cuántos metros cuadrados tiene el piso que vas a comprar. la gente no distingue entre metros útiles metros construidos ni zonas comunes.
También tenéis que tener en cuenta como gastos anuales los seguros de hogar y los de vida. Vinculaciones «obligatorias» para sacar mejor diferencial. Y según qué banco o caja muchas más cosas. Parece una tontería pero pasan de 100€ mensuales o más de 1200€ de forma anual.