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En España existen una serie de normas que regulan la convivencia vecinal en los pueblos y las ciudades. Si las incumplimos, podemos acabar recibiendo una multa. Hacer demasiado ruido, reformar la casa sin licencia, hacer una barbacoa si está prohibido o verter agua a la calle al regar las plantas puede acabar con una sanción económica.
En Fotocasa repasamos en qué casos las autoridades pueden multar a un vecino.
Hacer demasiado ruido puede ser una razón para multar
Celebrar fiestas hasta altas horas de la madrugada, escuchar música a un volumen elevado y, en general, hacer ruido fuera de los horarios permitidos puede dar lugar a quejas vecinales e incluso a sanciones económicas.
Por lo general, los ayuntamientos son los encargados de regular el ruido y de fijar los límites acústicos para mantener el descanso y la convivencia vecinal. En muchos municipios, los niveles permitidos en el interior de las viviendas oscilan entre 25 y 40 dB, dependiendo del horario y de la estancia.







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