¿Por qué el verano es una buena época para comprar una casa? Días más largos, menos competencia y más margen de negociación

En este artículo analizamos las ventajas de comprar una casa en verano.

Javier Mezcua
Javier Mezcua Experto en el sector inmobiliario

Promedio de puntuación 4.7 / 5. Recuento de votos: 3

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

  • Comprar una casa en verano tiene varias ventajas: menos competencia en determinadas zonas, mayor margen de negociación y más horas para visitar las viviendas.
  • El verano permite valorar fácilmente factores como la iluminación o la climatización de una vivienda.
  • Las vacaciones estivales suelen facilitar las mudanzas.

El verano es sinónimo de vacaciones, pero el mercado inmobiliario no cierra durante la temporada estival. De hecho, a pesar de lo que muchos puedan pensar, los meses de verano pueden ser una buena época para comprar una casa. ¿Por qué? La posibilidad de realizar visitas con más calma o de analizar mejor aspectos como la luminosidad o la ventilación de las viviendas y el hecho de que haya menos personas buscando pueden hacer que el verano sea una época interesante para acceder a una vivienda.

En Fotocasa te contamos cuáles son las 5 ventajas de comprar una casa en verano.

1. Menos competencia para comprar una casa

La llegada del verano provoca que muchas personas aplacen sus decisiones importantes hasta la vuelta de las vacaciones, algo que ocurre también en el mercado inmobiliario; algunos compradores prefieren esperar a septiembre para retomar la búsqueda de vivienda. Sin embargo, el mercado inmobiliario no cierra durante los meses de julio y agosto. En julio del año pasado, el número de compraventas de vivienda fue de 64.730 y en agosto, de 47.697, según el Instituto Nacional de Estadística.

Esta situación puede jugar a favor de quienes deciden comprar una casa en verano, ya que la competencia se reduce.

Algunos compradores prefieren esperar a septiembre para retomar la búsqueda de vivienda

Un mercado activo y una menor competencia en determinadas zonas pueden aumentar el margen de negociación y la posibilidad de encontrar una vivienda que se ajuste a las necesidades del comprador.

2. Más facilidad para visitar viviendas

El verano también juega a favor de los compradores por una cuestión de agenda. Durante los meses de julio y agosto muchas personas disponen de vacaciones, jornadas intensivas y mayor flexibilidad horaria, lo que facilita organizar visitas sin tener que encajarlas entre las obligaciones laborales y familiares del resto del año. Además, los días son más largos, por lo que es más fácil concertar visitas a distintas horas.

3. Condiciones más favorables para analizar los inmuebles

Las visitas en verano permiten comprobar aspectos importantes que pueden afectar al confort de una vivienda, como la iluminación, la temperatura o la ventilación.

Las visitas en verano permiten comprobar aspectos importantes que pueden afectar al confort de una vivienda

Algunas características de los inmuebles que son más fáciles de verificar en verano son las siguientes:

  • Temperatura interior en días calurosos.
  • Eficacia del aire acondicionado o de la ventilación.
  • Orientación solar e iluminación.
  • Estado de terrazas, jardines, piscinas y zonas exteriores.
  • Nivel de ruido ambiental con las ventanas abiertas.

Visitar una vivienda en verano permite detectar deficiencias que en invierno pueden pasar desapercibidas. Sin embargo, no todo son ventajas. Visitar una vivienda en verano impide valorar el frío que pueda hacer en el inmueble durante los meses más gélidos del año y la eficacia de la calefacción si la tiene.

4. Mayor capacidad de negociación

La menor competencia por una misma vivienda puede abrir margen a la negociación, sobre todo cuando el vendedor busca cerrar la operación antes de la vuelta al cole. Esto puede traducirse en mayor flexibilidad en el precio, en las condiciones de venta o incluso en los plazos de entrada, algo especialmente útil para los compradores que necesitan ajustar los plazos de la compra para facilitar su mudanza o la búsqueda de financiación.

5. Más facilidad para la mudanza

El buen tiempo y los días largos facilitan organizar una mudanza. Comprar en verano permite instalarse antes de la vuelta al trabajo o al curso escolar y evitar el estrés de cambiar de vivienda en plena temporada alta de actividad.

Comprar una casa en verano o en invierno: estas son las diferencias

Factor Búsqueda en verano Búsqueda en invierno
Competencia Baja (el número de compraventas es menor) Alta (el número de compraventas es mayor)
Negociación Mayor capacidad Menor capacidad
Visitas Más horas para organizar visitas Menos horas para organizar visitas
Iluminación Más fácil de valorar Más difícil de valorar
Temperatura Más fácil de valorar el calor y la potencia del aire acondicionado Más fácil de valorar el frío y la potencia de la calefacción
Ruido ambiental Más fácil de valorar por las ventanas abiertas Más difícil de valorar por las ventanas cerradas

¿Quieres comprar una casa en verano? Cuéntanos tu experiencia en la sección de comentarios.

En Fotocasa, contamos con un excelente equipo de expertos dedicados a crear contenido relevante para nuestros lectores. Si te ha gustado este artículo, nos encantaría que lo publicaras en tu sitio web. Por favor, cita a Fotocasa como fuente. Gracias por tu apoyo.

Integridad Editorial de Fotocasa Life

0 Comentarios
Más antiguo
El mas nuevo