«El mercado de la vivienda está dibujando perfiles cada vez más diferenciados entre quienes compran y quienes alquilan. Mientras el alquiler continúa siendo la principal vía de acceso a la vivienda para una demanda más joven y con menor capacidad de ahorro, la compraventa concentra cada vez más a hogares con una mayor solvencia económica. Esto explica que la demanda de arrendamiento mantenga un perfil ligeramente más femenino, mientras que la compraventa registra una mayor presencia masculina, especialmente entre quienes consiguen culminar con éxito la adquisición de una vivienda», explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
La brecha de género se amplía entre los compradores efectivos
Más allá de la fotografía general de la demanda, las diferencias se acentúan cuando se analiza quién logra alcanzar su objetivo residencial. En el caso de la compraventa, los hombres representan el 59% de los compradores efectivos, lo que evidencia una notable distancia respecto a las mujeres. En cambio, entre quienes han intentado adquirir una vivienda sin conseguirlo, la mayoría corresponde al perfil femenino, con un 51%.

Fuente: informe “Radiografía del mercado de la vivienda en 2026” de Fotocasa Research
Este comportamiento confirma un cambio de tendencia respecto a ejercicios anteriores. De hecho, en febrero de 2024 las mujeres suponían el 52% de las compradoras efectivas, una situación que se ha invertido de forma progresiva en los últimos años. En el mercado del alquiler las mujeres muestran una mayor capacidad para materializar sus operaciones. Entre quienes han logrado arrendar una vivienda, el peso femenino alcanza el 53%, dos puntos por encima de la media general de demandantes.
El alquiler sigue siendo la puerta de entrada de los más jóvenes
La edad continúa siendo uno de los principales elementos diferenciales entre ambos mercados. La edad media del demandante de compra se sitúa en 41 años, una cifra estable durante los últimos ejercicios. Por su parte, quienes buscan una vivienda en alquiler presentan una media de 38 años, lo que confirma que el arrendamiento sigue concentrando a una población más joven.
Dentro de la demanda de alquiler destaca especialmente el grupo de entre 25 y 34 años, que representa el 28% del total. Aunque este porcentaje retrocede tres puntos respecto al año anterior, continúa siendo el segmento con mayor presencia.