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La publicación de la Ley 8/2026, de 2 de julio, de la erradicación del amianto, marca un antes y un después en las transacciones inmobiliarias en Cataluña. Ante el fin de la vida útil de los materiales con fibrocemento instalados entre los años 60 y 80 la normativa establece un marco estricto para gestionar y retirar estas sustancias peligrosas. Desde Fotocasa te contamos las claves de esta normativa y cómo te afecta si vas a comprar o vender tu vivienda en Cataluña.
Resumen de la Ley 8/2026 de erradiración del amianto
Esta normativa crea un marco jurídico integral para coordinar a las administraciones públicas y al sector privado en Cataluña con el fin de identificar, gestionar, certificar y retirar el amianto de edificios e instalaciones. Asimismo, protege la salud de la ciudadanía y de los trabajadores, reconoce a las víctimas y persigue la eliminación total de estos materiales peligrosos.
Afecta a toda la ciudadanía que quiera comprar, vender o alquilar un inmueble en Cataluña. Esto incluye sectores privados, profesionales del sector inmobiliario, administradores de fincas y a todas las administraciones públicas dentro del territorio de Cataluña así como viviendas, naves, locales o cualquier inmueble.
La ley entra en vigor con carácter general el 3 de octubre de 2026 (tres meses después de su publicación en el DOGC). La única excepción es el régimen sancionador, que entrará en vigor cuando se apruebe su desarrollo reglamentario específico.
Paso a paso para pedir la certificación del amianto
Se deberá pedir a través de la Generalitat de Catalunya en el departamento competente en residuos/vivienda y administraciones locales/ayuntamientos mediante el Fondo para la Erradicación del Amianto.
- Petición del diagnóstico: contactar con un profesional o empresa habilitada e inscrita en el Registro de empresas y profesionales capacitados para la gestión del amianto en Cataluña, o a través de entidades colaboradoras autorizadas por la Generalitat.
- Inspección técnica: el profesional especializado realizará la evaluación del inmueble para diagnosticar la presencia o ausencia de fibrocemento o materiales calorifugados.
- Emisión de la certificación: se obtiene el certificado oficial correspondiente sobre la presencia o ausencia de amianto.
- Inscripción registral: presentar el certificado en el Registro de la Propiedad al formalizar la escritura pública.
¿Es obligatorio presentar el certificado de amianto de la vivienda?
Sí, es obligatorio. A partir del 3 de octubre la Disposición Adicional Séptima de la Ley 8/2026, de 2 de julio, de la erradicación del amianto exige de forma explícita que la certificación sobre la presencia o ausencia de amianto se haga constar en el Registro de la Propiedad al inscribir cualquier transmisión onerosa del dominio de la finca (compraventas).
¿Cuánto cuesta tramitar el certificado de amianto de la vivienda?
El texto de la ley no fija una tarifa pública concreta para la certificación, ya que dependerá del mercado y de las empresas especializadas habilitadas. Sin embargo, la ley encomienda a la Generalitat habilitar líneas de financiación específicas y ayudas públicas para apoyar a los particulares en los costes de sustitución y retirada.
Quién lo debe pedir: ¿comprador o vendedor?
Corresponde al vendedor (propietario actual) solicitar el certificado y facilitar la información requerida, ya que la certificación de presencia o ausencia de amianto debe acompañar al título de transmisión del inmueble para su posterior inscripción registral.
¿Se debe pedir si se quiere alquilar una vivienda?
Sí, también se debe pedir y aportar para alquilar la vivienda.
De acuerdo con el artículo 21 de la Ley 8/2026, la obligación de contar con el certificado de presencia o ausencia de amianto aplica indistintamente tanto para operaciones de compraventa como para contratos de alquiler de inmuebles en Cataluña. El casero deberá solicitar el certificado a una empresa o técnico habilitado y entregárselo al nuevo inquilino al formalizar el contrato de alquiler. No aportar dicho certificado cuando es obligatorio se tipifica como una infracción leve con sanciones económicas.
El inquilino tiene derecho a recibir la información sobre si el inmueble contiene amianto visible, su estado de conservación y si existe algún tipo de riesgo.
Efecto de la presencia de amianto: que una vivienda tenga elementos con amianto en buen estado no impide que se pueda alquilar; la función principal del certificado en la fase inicial es la transparencia e información sobre la salud del inmueble.
Qué tener en cuenta si vas a comprar o vender un piso en Cataluña
- Inscripción obligatoria en el Registro de la Propiedad: ninguna compraventa podrá quedar inscrita de forma completa sin la constancia del certificado sobre presencia o ausencia de amianto.
- Retirada especializada: queda prohibida la manipulación casera u homologaciones inadecuadas. La retirada solo la pueden realizar empresas autorizadas y debe depositarse en vertederos homologados.
- Calificación de inmisión ilegítima: tras la modificación del Código Civil de Cataluña, las fibras de amianto se consideran formalmente inmisiones ilegítimas, reforzando la protección legal y sanitaria de los ocupantes y vecinos.
- Plazos europeos marco: la legislación se alinea con las recomendaciones europeas, fijando el objetivo de retirar el amianto de edificios públicos antes de finales de 2028 y su erradicación total para finales de 2032.
- Obligatoriedad en plazos: habrá calendarios obligatorios para la retirada (priorizando centros educativos, sanitarios y sociales).
¿Qué pasa si el certificado indica que mi vivienda sí tiene amianto?
Si el certificado indica que tu vivienda tiene amianto, no significa automáticamente que tengas que tirarlo abajo todo de inmediato ni que no puedas vivir en ella, pero sí activa una serie de consecuencias y obligaciones según el estado del material.
Lo crucial en el informe técnico será el estado de conservación del material. Si el amianto está en buen estado y no es friable (por ejemplo, una bajante o una placa de fibrocemento intacta que no desprende fibras), no genera un peligro inminente para la salud. El informe determinará si puede mantenerse bajo seguimiento hasta que finalice su vida útil o si debe programarse su retiro a medio plazo.
Si el amianto está deteriorado, roto o manipulado al desprender fibras al aire es cuando se vuelve peligroso para la salud. En este caso, el certificado exigirá su retirada prioritaria y obligatoria.
La ley parte del principio de que casi todo el fibrocemento instalado entre los años 60 y 80 ya ha alcanzado o está alcanzando el final de su vida útil (estimada en unos 30-35 años). En este caso deberás planificar su retirada dentro de los plazos que fije el Plan Nacional para la Erradicación del Amianto y la normativa reglamentaria (2032 es plazo máximo para lograr la erradicación total del amianto en todo el territorio y en el conjunto de las edificaciones).
Si vas a vender, un certificiado positivo no prohíbe la venta, pero suele ser un factor de negociación en el precio, ya que el nuevo dueño tendrá que asumir la futura retirada.
Si vas a alquilar y el amianto está en buen estado y no hay riesgo directo de exposición, el contrato es perfectamente válido. Si estuviera deteriorado, tendrías la obligación previa como casero de subsanar el riesgo para garantizar la habitabilidad de la vivienda.
Amianto en las viviendas de Cataluña: datos del censo y plazos de retirada
El amianto sigue presente en 945 de los 947 municipios catalanes, según los datos oficiales del Censo de cubiertas de fibrocemento elaborado por la Generalitat de Cataluña. El mapa oficial elaborado por el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña y la Comisión para la Erradicación del Amianto muestra una radiografía clara del alcance de este material:
- Se han identificado 121.982 cubiertas con fibrocemento.
- La afectación alcanza casi 40 km² de superficie total estimada, lo que supone alrededor de 700.000 toneladas de peso.
- El material se encuentra localizado en el 99,8% de los municipios (945 de 947).

Fuente: Agència de Residus de Catalunya
Existe una distinción fundamental entre el número de cubiertas detectadas por satélite y la presencia real de amianto en las comunidades de vecinos. Y es que la mayor parte de la superficie en metros cuadrados corresponde a naves industriales, comerciales y agrícolas. Los edificios de viviendas y los garajes comunitarios representan una porción significativa del número de elementos individuales censados. No obstante, el censo oficial se realiza mediante detección remota de tejados visibles. Por ello, no contempla instalaciones de interior como tuberías, bajantes comunitarias, depósitos de agua o jardineras de uralita. El número real de viviendas con amianto en sus instalaciones es superior al número de cubiertas censadas.






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