Los armarios empotrados nunca pasan de moda. De hecho, como cada vez tendemos a comprar más cosas, necesitamos una mayor capacidad de almacenamiento. Y aquí es donde entran estas piezas tan imprescindibles en cualquier vivienda.
Si bien los armarios empotrados solían construirse al hacer una reforma, en la actualidad es más común hacerlos a posteriori. Y es que, además de ser la mejor solución para guardar todo tipo de ropa y objetos, ofrecen la posibilidad de dar vida a espacios de la casa que no se utilizan.
Además, con ganas e imaginación podemos construirlos nosotros mismos. Te contamos cómo hacer el armario ideal.
Elige dónde quieres construir el armario empotrado
Los armarios empotrados pueden colocarse en casi cualquier rincón. De hecho, seguro que en casa tenemos algún espacio que no usamos, y al que podemos dar una nueva vida.
No hace falta que sea demasiado grande; basta con tener alguna esquina, tanto del dormitorio como de cualquier otra estancia de la casa. También podemos construirlo en el pasillo, en el hueco de las escaleras, o, incluso, en el recibidor de casa.
Toma medidas para saber cuánto ocupará el armario empotrado
En función del espacio disponible diseñaremos el armario empotrado de una forma u otra. Para saber exactamente de cuánto espacio disponemos para construirlo debemos medir la altura, la anchura y la profundidad del hueco en el que lo colocaremos.
Debemos prestar especial atención a este paso, ya que compraremos los materiales en función de las dimensiones que tendrá el armario. Si nos equivocamos, aunque sea por un par de centímetros, puede que todo el proyecto se eche a perder.
Ten en cuenta las características específicas de la estancia donde colocarás el armario empotrado
Otro de los puntos clave es analizar si en el espacio en el que queremos construir el armario empotrado existen cables, vigas, interruptores, rodapiés, conexiones del teléfono o la televisión, o tabiques que puedan interponerse en su instalación o que queden inutilizados por culpa de esta.
Al igual que el anterior, se trata de un paso muy importante, para poder llevar a cabo nuestro proyecto.

Elige las puertas del armario empotrado en función del estilo de la casa
Las puertas son la única parte visible del armario empotrado, por lo que van a definir por completo su carácter. Debemos elegirlas a conciencia y en función del estilo del resto de la vivienda.
También debemos analizar qué tipo de apertura deberían tener. Si optamos por puertas abatibles, debemos tener presente que entre el armario y el resto de muebles o paredes tiene que quedar un espacio mínimo de 60 centímetros para poder abrirlas sin problema. Si no disponemos de este espacio, deberemos optar por puertas correderas o, incluso, plegables.
Otra de las opciones es dejar el armario a la vista, a modo de vestidor abierto, o cerrarlo con cortinas, que ocupan poco espacio y que, además, darán un toque muy peculiar a nuestro nuevo mueble.
Distribuye el espacio del interior del armario
La distribución del interior del armario es determinante. Aunque esta dependerá principalmente del espacio disponible, también lo hará del tipo de ropa o elementos que queramos almacenar.
En la medida de lo posible, debería contener barras para colgar, cajones y estantes, ya que así le podremos dar una mayor funcionalidad.
Compra todo el material necesario para construir el armario empotrado
Después de analizar detenidamente los puntos anteriores ya solo faltará adquirir el material para proceder al montaje del armario empotrado.
Si ya disponemos de las herramientas necesarias y lo único que debemos adquirir son las puertas y las piezas del interior, su coste no debería sobrepasar los 300 o 400 euros, aunque ello dependerá del tipo y la calidad de los materiales, y de las dimensiones que acabará teniendo el armario.
Si seguimos todos estos pasos y le ponemos ganas en tres o cuatro días podemos disponer de un armario empotrado nuevo y, lo mejor de todo, diseñado por nosotros mismos.





