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La factura media de la luz subió un 6,3% entre enero y octubre con respecto al mismo periodo de 2014, tras pasar de 72,14 euros a 76,67 euros, impuestos indirectos incluidos, lo que supone un incremento de 4,53 euros al mes, según cálculos de Facua-Consumidores en Acción.

Según la organización, el precio del kilovatio hora (kWh) de energía consumida ha aumentado un 8% en los diez primeros meses del mes y ha pasado de 14,43 céntimos por kWh (11,35 más impuestos) a 15,59 céntimos por kWh.

En cuanto a la evolución interanual, la factura de la luz del usuario medio ha registrado una bajada del 7,5% respecto a la de octubre de 2014. En concreto, el recibo del usuario medio, con un consumo de 366 kWh al mes y potencia de 4,4 kW, ha pasado de los 80 euros mensuales de octubre de 2014 a los 73,97 euros de este octubre, el mes con el recibo más bajo en lo que va de año, lo que supone una diferencia a la baja de 6,03 euros.

Facua ha comparado la tarifa por kWh vigente y la tarifa media del kWh de octubre de este año aplicable al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) para usuarios cuyos contadores aún no tienen la tarifa por horas con las tarifas correspondientes a septiembre de 2014.

El kWh de energía consumida ha bajado un 9,9% con respecto a octubre de 2014, mientras que el kW de potencia contratada no ha variado desde febrero de 2014, cuando subió un 17,9%.

 

La luz baja un 0,8% respecto a septiembre

En lo que se refiere a la evolución mensual, en septiembre la factura del usuario medio era de 74,59 euros, por lo que en octubre ha bajado un 0,8%. El kW mantiene la tarifa vigente desde febrero del año pasado y el kWh ha bajado un 1,1% en octubre con respecto al mes anterior.

Facua critica que la leve bajada en la parte regulada de las tarifas que el Gobierno provocó en agosto representa «un parche que no soluciona en absoluto la injustificada carestía de la luz en España, fruto de un mercado mayorista que favorece la especulación con los precios, hinchados por el oligopolio de las grandes eléctricas».

La asociación asegura que el Gobierno «legisla para beneficiar a las eléctricas en lugar de intervenir el sector con una tarifa totalmente regulada que se fije periódicamente sobre la base de los costes reales de la producción energética».