El Gobierno prorrogará, como mínimo, hasta octubre una de las medidas especiales más destacadas del llamado escudo social, que puso en marcha cuando estalló la pandemia: la prohibición de desahuciar a las familias vulnerables sin alternativa habitacional, que ha ido extendiendo desde entonces y de manera excepcional.
De hecho, el 30 de septiembre, es la fecha en la que se prevé que entre en vigor la nueva Ley de Vivienda que, entre otras medidas, regulará los desahucios, para ofrecer una alternativa habitacional a las familias en situación de vulnerabilidad.
De la misma manera, pero en este caso hasta el 30 de junio, no se podrán cortar los suministros básicos a los consumidores considerados vulnerables o en riesgo de exclusión social.





