Usar tarjetas de crédito para hacer pagos y compras es uno de los métodos de financiación preferidos por los consumidores españoles, pues es una manera fácil y cómoda de conseguir liquidez extra. Sin embargo, estos productos se usan muchas veces de manera irresponsable y son la fuente de graves problemas de endeudamiento.
Por ello, antes de contratar y utilizar una tarjeta de crédito es recomendable valorar cuál es la oferta que mejor se ajusta a los hábitos de consumo y conocer cuáles son los diversos costes a los que tendrías que hacer frente por el uso del plástico.
Cómo pagar menos por tus tarjetas de crédito
Usar una tarjeta de crédito para financiar tus compras es muy útil, pero te puede salir más caro de la cuenta si no la utilizas con responsabilidad. A continuación repasamos, de la mano del comparador financiero HelpMyCash, diversas claves que te ayudarán a no pagar de más por culpa de una tarjeta:
1. Contratar tarjetas de crédito sin cuotas anuales. En primer lugar, es recomendable contratar tarjetas de crédito que no tengan comisiones de emisión, mantenimiento ni renovación, ya que de lo contrario podrías acabar pagando más de 30 € al año por el plástico. En ese sentido, debes ser cuidadoso con los productos de algunos bancos que solo son gratis durante el primer año, pues pasado ese tiempo se te podría cobrar una cuota de mantenimiento.
2. Pagar a fin de mes sale más barato que pagar a plazos. La modalidad de pago total a fin de mes (o al inicio del mes siguiente) es la más conveniente, ya que no conlleva el pago de intereses. En cambio, si optas por aplazar el pago en cuotas mensuales, se te aplicará un interés que puede llegar a rondar el 30 % TAE.

3. Cuidado con la TAE de la tarjeta. A veces puede ser difícil devolver todo el dinero usado mediante un pago total a fin de mes y no queda otro remedio que reembolsarlo en cuotas mensuales. En ese caso, es recomendable utilizar una tarjeta de crédito que tenga un interés bajo, del 15 % TAE o inferior. Si usas la modalidad de pago a plazos debemos ir con cuidado con el interés anunciado por los bancos, ya que muchas veces solo se destaca el tipo de interés mensual.
4. Nunca hay que pagar la cuota mínima. Devolver la deuda poco a poco puede parecer muy cómodo, pero también es muy peligroso. Si pagas cuotas mensuales muy reducidas tardarás mucho tiempo en devolver el crédito usado y acabarás pagando muchísimo dinero en intereses. A la larga, siempre saldrá más a cuenta saldar la deuda mediante el pago de mensualidades más elevadas.
5. Aprovecharse de los descuentos y devoluciones de compras. Con los descuentos y bonificaciones en compras que incluyen algunas tarjetas de crédito puedess ahorrar un buen pellizco cada mes en compras en restaurantes, grandes almacenes, gasolineras, etc.
Los seguros, otro aspecto a tener en cuenta
Los seguros gratuitos que incluyen muchas tarjetas de crédito también te pueden ser de mucha ayuda en situaciones concretas. Por ejemplo, algunas tarjetas incluyen seguros de asistencia en viaje que cubren la pérdida de equipaje, los retrasos en los vuelos o los accidentes ocurridos en el extranjero. Algunos productos también incluyen seguros de protección de compras que nos cubrirán los desperfectos de los artículos adquiridos con la tarjeta o te permitirán extender la garantía.





