Estás en tu sofá y escuchas el televisor de tu vecino, su lavadora o, incluso, le oyes toser. ¿Te pasa? La acústica de los edificios ha sido hasta ahora uno de los aspectos en los que menos se ha reparado en su construcción, pero lo cierto es que clave para el bienestar de las personas que residen en ellos.

No siempre se trata de ruidos altos ni de situaciones incívicas. Solemos escuchar desde los ruidos de la calle hasta del bajante del piso superior cuando tiran de la cadena. Ante esta incómoda situación, el Gobierno ha decidido aprobar una nueva normativa para mejorar la insonorización en los edificios que se construyan a partir de ahora.

Se trata del llamado Documento Básico de Protección Frente al Ruido, el cual completa el Código Técnico de la Edificación. ¿Te interesa saber en qué incide dicha normativa? ¡Sigue leyendo!

Insonorización en los edificios de obra nueva: ¿qué dice la nueva norma?

Esta nueva normativa, aprobada por el Ministerio de la Vivienda en marzo de este año, incide en la construcción de nuevos edificios (viviendas, centros sanitarios, docentes, administrativos, socioculturales o recreativos) mediante elementos, materiales y técnicas que permitan lograr edificios insonorizados, favoreciendo la eliminación de la llamada contaminación acústica.

De esta forma, se pondrá fin a los incómodos ruidos que vienen de la calle o los generados en el interior de la vivienda. Incluso, dentro de nuestro propio hogar. Está comprobado que este tipo de ruidos causan patologías que afectan al sueño, a la pérdida de la atención y que provocan cambios de conducta y estrés.

Consecuentemente, se regulará el eco y disminuirá el ruido de las instalaciones de fontanería y saneamiento, como las bajantes o los ascensores. Sin embargo, ¿tendrán estas viviendas el mismo precio? El Ministerio de la Vivienda afirma que el incremento medio del coste de construcción será de entre un 0,33% a un 0,75%. No obstante, el precio de venta no subirá en este porcentaje, si no que será mayor para los compradores.

Nueva forma de medir el ruido

El pasado mes de septiembre se publicó la norma UNE 74201:2021: Acústica. Esquema de clasificación acústica de edificios. Se trata de una herramienta que permite conocer cómo de aislado acústicamente se encuentra un inmueble.

La mayoría conoce qué es el certificado de eficiencia energética, pero ¿alguien sabe cómo contamina su vivienda a nivel acústico? La respuesta es no. Con esta nueva norma, los inmuebles también contarán con una etiqueta en la que se registre su nivel de insonorización.

Esta tendrá seis niveles, de la A a la F, siendo la más alta la A y la más baja la F. Gracias a esta nueva etiqueta, los compradores podrán evaluar el nivel de insonorización de las viviendas, un indicador más para comparar y elegir en el momento de adquirir un nuevo inmueble.

«Hasta ahora, cuando se piensa en aislar un edificio, se prioriza ante todo la protección contra el frío o el calor, lo que impulsa a elegir materiales que sean óptimos para hacer frente a esta necesidad, pero que quizás no sean los mejores contra el ruido”, señala Oscar del Río, presidente de la Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes.

¿Cómo se medirá el ruido?

Esta nueva norma se empleará con el fin de facilitar a los usuarios de vivienda la información necesaria sobre la calidad acústica de sus inmuebles y ayudar a las administraciones públicas a establecer un nivel específico mínimo para la reglamentación de edificación. La clasificación del nivel de protección de los edificios contra el ruido se medirá a través de las siguientes categorías:

  • Aislamiento a ruido aéreo entre recintos
  • Aislamiento a ruido de impactos entre recintos
  • Aislamiento a ruido aéreo por ruido exterior
  • Niveles de presión sonora procedentes de las instalaciones interiores
  • Tiempo de reverberación (algo parecido al eco) en aulas y áreas de acceso comunes en edificios de uso residencial público, sanitario y docente

¿Es el ruido un problema de salud en España?

En Europa, 100 millones de personas, es decir, una de cada cinco, están expuestas a niveles altos de ruido por el tráfico y, 32 millones lo están a niveles muy altos. En nuestro país, el número es más elevado: una de cada cuatro personas están expuestas a ruidos por encima de los 55 dB. Esto, implica graves problemas de salud, que se manifiestan a través de las alteraciones en el sueño, que afectan al metabolismo. Asimismo, se desarrollan desde enfermedades cardiovasculares hasta diabetes u obesidad.

El ayuntamiento de Barcelona dispone de un servicio que permite a sus ciudadanos conocer el nivel de ruido en su calle. En el mapa que mostramos a continuación, se puede observar cuáles son las áreas con mayores intervalos en decibelios: las zonas en rosa, rojo y azul, que equivalen a las rondas y carreteras con más tráfico de la Ciudad Condal.