El desequilibrio entre oferta y demanda frena el mercado de segunda residencia
«Los demandantes de segunda residencia también sufren las problemáticas del mercado. El desequilibrio estructural entre oferta y demanda que arrastramos continúa ejerciendo una presión alcista sobre los precios. Este aspecto vuelve a posicionarse como la principal barrera, con un incremento muy notable respecto al año anterior. Estamos ante una demanda que sigue activa, pero que choca cada vez más con una oferta limitada.»
«Este desequilibrio no solo frustra operaciones de compra y de alquiler, sino que retrasa decisiones y cambia comportamientos: cada vez son más los que acortan los plazos de búsqueda o renuncian al proceso», explica María Matos, directora de estudios y portavoz de Fotocasa.
Del lado de los inquilinos, otros desafíos para sus propósitos son la ubicación de la vivienda, problema que avanza desde el 24% de 2024 al 31% en 2025, y que tiene que ver con la escasez de oferta ya referida. También destacan como obstáculo los requisitos de los propietarios, cuestión que incrementa su consideración del 18% al 27%.
El precio como principal barrera para alquilar o comprar segunda residencia
Cuando se observan las razones que provocan la falta de éxito en la búsqueda de segunda vivienda, comprobamos que la primera continúa siendo la distancia entre los precios y el presupuesto de los demandantes.
Lo llamativo es el fuerte impulso que cobra esta cuestión en doce meses, ya que pasa, en el caso de los compradores, del 40% de 2024 al 58% de 2025, una diferencia de nada menos que dieciocho puntos porcentuales. Aún mayor es la brecha que se abre en el caso de los inquilinos, que se disparan en este aspecto del 27% al 43%.

Los precios elevados y la falta de oferta, los mayores retos para acceder a una segunda residencia en 2025
Tras esta dificultad encontramos que los aspirantes a compradores achacan su fracaso al hecho de no encontrar una vivienda que se adapte a sus necesidades, razón que se muestra estable respecto al anterior estudio (32% frente al 33% de 2024). También es el segundo motivo de ineficacia entre los inquilinos, aunque en este caso sí se produce una oscilación relevante, al bajar del 31% al 24%.
En tercera posición de estos ‘enemigos’ de los deseos de los demandantes se halla la escasez de oferta en la zona donde se busca. Así, los compradores frustrados atribuyen su falta de éxito a esta cuestión en un 26%, si bien es una cifra también menor a la precedente, que se lanzó hasta el 37% el ejercicio anterior.
Para los inquilinos, esta barrera les limitó en un 20% de las ocasiones, también un porcentaje mucho más reducido que el 30% anterior.
Finalmente, otro aspecto que varía ostensiblemente en comparación con 2024 es, para los compradores, las dificultades para lograr financiación, que salta del 8% al 14%. También resalta el incremento para el alquiler del problema de acoger mascotas, al subir este aspecto del 14% al 21%.

El precio y la falta de oferta, principales razones que impiden cerrar operaciones de segunda residencia
¿Cómo han cambiado los plazos para encontrar segunda residencia en 2025?
Por lo general, el periodo de tiempo empleado en la adquisición de una segunda residencia se encuentra mucho más libre de la presión que comporta la compra de un inmueble destinado a vivienda habitual. Sin embargo, en 2025 se aprecia que, mientras crece la proporción de demandantes que emplea entre seis meses y dos años en este cometido, se desploma la de quienes dedican a su empeño más de dos años.
Así, estos últimos decaen desde el 17% de 2024 al 8%. Los que abandonan esta calma extrema parecen pasar a engrosar las filas de los que se toman las cosas con algo más de agilidad, de modo que los que emplean entre uno y dos años en su búsqueda pasan del 17% al 27% en un año. Por su parte, quienes consagran a este esfuerzo entre seis meses y un año suben del 20% al 22%.