En España, el contrato de alquiler con opción a compra se regula principalmente por el Código Civil español para la parte de compra y por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) para la parte de alquiler. Este tipo de contratos son una alternativa para aquellas personas que quieren comprar a medio plazo, pero que no disponen de los ahorros necesarios para hacer frente al pago de la entrada y los gastos.
Requisitos de un contrato de alquiler con opción a compra
A la hora de firmar este tipo de contrato es importante revisar todas las condiciones. En general, podemos destacar una serie de criterios comunes, que siempre deben aparecer por escrito:
- El precio de compra.
- El plazo acordado, tras el que se podrá formalizar la compra del inmueble.
- La prima, es decir, una cantidad de dinero que se paga al propietario de la vivienda al formalizar el contrato. Ese dinero suele descontarse del precio final si el inquilino finalmente decide realizar la compra, y lo normal es que lo pierda si decide no hacerlo.
| Concepto |
Ejemplo práctico |
| Precio de compra |
200.000€ |
| Duración del alquiler |
3 años (36 meses) |
| Renta mensual |
850 € |
| Prima inicial |
10.000 € |
| Total pagado en alquiler |
30.600 € |
| Descuento total aplicado |
40.600 € (alquiler + prima) |
| Precio final de compra |
159.400 € |
| En caso de no compra |
Se pierde la prima y no se recuperan las rentas |
Ventajas del alquiler con opción a compra para los propietarios
Hablamos de una opción muy ventajosa para el inquilino de la vivienda, ya que le facilita el acceso a la compra. Pero ¿cómo beneficia al propietario este tipo de contrato?
Estas son las ventajas del alquiler con opción a compra para el casero, tanto durante el periodo de alquiler, como en la compraventa final:
1. Cobro de las rentas desde el primer mes
La ventaja más evidente es empezar a ingresar dinero desde que entra el inquilino, en lugar de esperar a que aparezca un comprador. Esto resulta muy útil en zonas con baja demanda o cuando no interesa rebajar el precio para vender la vivienda más rápido.
2. Bloqueo del precio de venta desde el inicio
Otra ventaja importante es pactar desde el inicio el precio futuro de la vivienda. Esto aporta seguridad frente a firmar un contrato de alquiler habitual y vender más adelante, ya que así se conoce cuánto se recibirá exactamente por el piso.
En momentos de incertidumbre, tener una cifra acordada puede ser una buena estrategia en términos de rentabilidad si consideras que los precios de la vivienda podrían evolucionar a la baja en el futuro.
Muy interesante y bien claro, deberían también nombras más cláusulas que contiene este tipo de contratos. Gracias por la información
Hola, no veo las ventajas. El inquilino paga la casa mes a mes a interés 0, con lo que el alquiler le sale gratis. Perfecto.
El propietario tiene que declarar el alquiler que no está cobrando, mientras la casa pierde valor mes a mes. Y esto es todavía peor en el caso de que siga pagando la hipoteca. La única ventaja sería que el inquilino renuncie a la compra, en ese caso sí estaría pagando el alquiler, la casa mantiene su valor y perdería la opción de compra (que también hay que declarar, por cierto).
Los beneficios para el propietario son muy relativos.