Así, además de Extremadura; Ceuta, Melilla, La Rioja, Castilla y León y Cantabria presentan un nivel de presión en un rango considerado entre normal y de riesgo. Sin embargo, Aragón, Galicia, Navarra, Castilla-La Mancha, la Región de Murcia, Andalucía y Asturias ya se encuentran en una situación mucho más compleja, con unos niveles de presión que pueden considerarse elevados o incluso altos.
Se trata, por lo general, de autonomías que también albergan grandes diferencias dentro de sus propios territorios. Así sucede, por ejemplo, con Aragón, donde Zaragoza empuja los datos de las otras dos provincias, con una situación mucho más equilibrada. Algo parecido sucede en Castilla-La Mancha, donde la presión es más elevada en las provincias cercanas a Madrid; o en Andalucía, donde Málaga y, en menor medida, Sevilla, también se encuentran en niveles superiores de presión que el resto de la región.
Ya por encima de los más de 100 interesados por vivienda aparecen algunas de las comunidades autónomas más pobladas, como la Comunidad Valenciana, País Vaso, la Comunidad de Madrid, o las islas, con gran peso del turismo, como Canarias y Baleares. Mención aparte merece Cataluña, que roza los 350 contactos por inmueble. Esta fue la primera región en declarar zonas tensionadas, una medida que ha podido influir en el aumento de la competencia entre inquilinos por un mismo inmueble.

La variación de la oferta
La oferta es una variable estacional, que a lo largo del año presenta diferentes picos y caídas según las características de cada territorio. Para la elaboración de este ranking, el Observatorio del Alquiler ha tenido en cuenta la variación de la oferta entre 2024 y la proyección que hace para la totalidad del año 2025 en la última oleada del Barómetro del Alquiler, correspondiente al segundo trimestre del año. Esta cifra es una estimación que tiene en cuenta el comportamiento de esta variable en los primeros seis meses, pero que, debido a esa estacionalidad, es muy susceptible de cambiar en los próximos trimestres.
Esto explica que Castilla y León se sitúe a la cabeza de la clasificación como la comunidad autónoma donde más crecerá la oferta en 2025. La tendencia en esta región ya ha mostrado en años anteriores que suele apuntar a una subida en el segundo trimestre, sobre todo debido al empuje de Salamanca y su universidad, para estabilizarse en los meses siguientes.