Ricardo, de 38 años, es dueño de un bar en Madrid y dedica mucho tiempo a su trabajo. Entiende que su situación no es la habitual, pero cuando se puso a buscar vivienda lo tenía muy claro: quería pagar poco de alquiler y encontrar un piso (aunque fuera pequeño) cerca de su negocio. Porque, cuando una persona vive sola (lo que tiene muchas ventajas), tiene poco tiempo para dedicar a la limpieza y pasa muchísimas horas fuera de casa, ¿para qué quiere una casa grande? Él mismo te cuenta su historia en las próximas líneas. ¿Quieres conocerla?
Cuando empezaste a buscar piso, ¿cuáles eran las condiciones que buscabas?
Como paso mucho tiempo en mi negocio, lo que era imprescindible para mí era que se ubicara cerca de mi bar. Para mí ese local significa mucho más que un simple trabajo. Es mi sueño, siempre lo tuve. La mayoría de la gente se hipoteca por comprar una una vivienda, pero yo lo hice por tener un negocio propio, y no me arrepiento.
En mi momento actual, mi prioridad es el trabajo porque estoy depositando todos mis esfuerzos en lanzar mi negocio, por lo que necesitaba que el transporte hasta él fuera mínimo. Además, al vivir solo realmente no necesitaba mucho espacio extra. De hecho, prefería que la vivienda no fuese muy grande para limpiar la casa de forma rápida y eficiente en el único día que tengo libre a la semana.







Los mejores pisos en venta en tu zona