La actividad económica generada por la construcción de viviendas no caerá más porque está en mínimos y se recuperará sólo con la mejora del empleo en cantidad y calidad. Esta es la conclusión a la que se ha llegado tras el segundo Observatorio de la Valoración, elaborado por la Asociación Española de Análisis de Valor. (AEV).
La razón es que, según la mayoría de los encuestados (profesionales del sector y socios de la AEV) cree que el incentivo que pueden suponer los precios actuales no va a influir de manera esencial en la pronta recuperación del mercado; el sector de la vivienda obedece, sobre todo, a razones estructurales, como la demografía, el empleo estable o la financiación, muy afectadas por la creciente desigualdad social, aseguran.
«Además, el incentivo actual es selectivo y limitado a inversores, extranjeros y a los compradores más solventes», añade el Observatorio, para apostillar que, de hecho, entre las razones que alegan gran parte de los encuestados se encuentra que «la demanda actual no es tan amplia como para hacer sobrerreaccionar a la oferta».
Al mismo tiempo, los expertos advierten de que las entidades bancarias no van a estar dispuestas a volver a dar créditos a la promoción con las facilidades de antaño, lo que, unido a la reestructuración que ha sufrido el sector de la promoción, restringe la capacidad de reacción.
¿Qué pasará en el futuro?
El Observatorio concluye que en un futuro próximo se habrán acabado las ‘gangas’ del ‘stock’ acumulado de vivienda en venta y se empezará a ver cuál es la demanda real, qué papel cumple la rehabilitación y cómo reacciona la actividad constructiva.
No obstante, el 60% de los expertos cree que existen razones para esperar un periodo de estabilidad y lenta recuperación de la actividad, aunque sin aspiraciones de volver a los grandes crecimientos del pasado.
Esta recuperación, sentencia el Observatorio, comenzará a producirse en las grandes ciudades y en las áreas más ligadas a la demanda de no residentes.





