A principios de año pronosticamos que el 2022 sería muy favorable para el mercado hipotecario español y, de momento, así está siendo; de hecho, está siguiendo los pasos del año anterior, cuando la concesión de hipotecas se disparó hasta el punto de registrar las mejores cifras en más de una década.
La pandemia ha hecho que la vivienda haya tomado un protagonismo nunca antes visto, por lo que estamos más predispuestos que nunca a invertir en vivienda. Es por ello que muchos españoles están pensando en comprar un inmueble por primera vez y, por ende, a pedir su primera hipoteca.
Por este motivo, en este artículo queremos analizar los 5 conceptos clave que debemos tener en cuenta a la hora de solicitar nuestra primera hipoteca.
Qué debemos tener en cuenta a la hora de pedir una primera hipoteca
Hay muchos aspectos que debemos analizar antes de pedir una hipoteca, en función de nuestras necesidades y, especialmente, de nuestro perfil. Los repasamos a continuación.
¿Cuánto dinero tengo ahorrado para aportar y cuánto me va a financiar la entidad?
Las entidades suelen prestar un 80% del total del valor de tasación de la vivienda. En algunos casos, pueden llegar a financiar el 90 o hasta el 100%, pero solo si el comprador tiene un perfil seguro, es decir, si dispone de ingresos muy altos y de estabilidad laboral.
Por lo tanto, lo más probable es que nos concedan, como máximo, el 80% del total del valor del inmueble, lo que significa que tendremos que tener ahorrado el 20% restante más un 10% adicional, para hacer frente a los gastos de formalización de la hipoteca (notaría, tasación, registro, etc.).
¿Qué cuota hipotecaria voy a pagar mensualmente?
La cuota que pagaremos mensualmente dependerá de varios factores, como la cantidad de dinero que tengamos que devolver a la entidad, el plazo de amortización establecido (es decir, en cuánto tiempo tenemos que devolverlo), y el tipo de hipoteca que hayamos contratado (variable, fija o mixta), entre otros.
En cualquier caso, es importante mencionar que el pago de la hipoteca no debería superar entre un 30% y un 35% de los ingresos netos mensuales de todos los titulares.
¿Qué tipos de hipotecas hay en el mercado?
Existen tres tipos de hipotecas, según el tipo de interés: variable, fija y mixta. Dependiendo de nuestras necesidades nos convendrá elegir una u otra.
- Hipoteca variable: es aquella cuyo importe de las cuotas mensuales varía según lo haga el índice de referencia. El tipo de interés suele ser el euríbor más un diferencial fijo, que establece la entidad.
- Hipoteca fija: es aquella en la que el tipo de interés se mantiene durante todo el plazo de la hipoteca; es decir, la cuota mensual es siempre la misma.
- Hipoteca mixta: es una combinación de la fija y la variable. Suele ser fija los 10 primeros años y después pasa a ser variable, aunque también encontramos hipotecas mixtas siendo fijas durante 7 años o incluso durante los primeros 20 años.
Cabe destacar que, actualmente, las hipotecas fijas se han convertido en las grandes protagonistas del mercado hipotecario español.
¿Qué otros gastos tendré además de la cuota de la hipoteca?
Además de la cantidad que debamos destinar al abono de las cuotas de la hipoteca, no debemos olvidar que tendremos que hacer frente a otros gastos, por el hecho de ser propietarios de una vivienda. Tendremos que pagar, entre otros, los gastos de comunidad, el IBI, los suministros, el seguro del hogar, etc.
También debemos pensar en que, a no ser que tengamos muebles de otra vivienda anterior, tendremos que amueblar toda la casa, lo que supone un importante gasto añadido. Asimismo, también debemos analizar si el inmueble que hemos adquirido necesita algún tipo de obra, en cuyo caso podremos solicitar una hipoteca para viviendas que necesitan una reforma.
¿Voy a poder asumir la cuota de la hipoteca sin problema? ¿Podré, incluso, amortizar?
Como ya hemos comentado, el pago de la hipoteca no debería superar entre el 30% y el 35% de los ingresos netos mensuales de todos los titulares. Si es nuestro caso no deberíamos tener problemas para poder asumir las cuotas. Sin embargo, siempre puede haber imprevistos, por lo que es recomendable tener cierta capacidad de ahorro para poder ir amortizando y, así, reducir la cantidad que debemos a la entidad.
Estas son las 5 preguntas clave que debemos tener en cuenta a la hora de solicitar nuestra primera hipoteca.





