El 30% para ocio y gastos personales
El 30% de tus ingresos, si llevas a cabo este método de administración de las finanzas, podrás destinarlo al ocio y a tus gastos personales. Eso sí, ojo, porque este es el gasto que debes controlar con más astucia, ya que es donde será más fácil descontrolarte.
En esta partida se incluyen gastos como los siguientes:
- Restaurantes
- Viajes
- Moda
- Caprichos
- Deporte
- Belleza (peluquería, manicura…)
- Servicios extra (Netflix, HBO, Amazon Prime…)
Siguiendo el ejemplo anterior, si cuentas con unos ingresos mensuales de 1.000 euros, podrías destinar 300 euros mensuales a tus gastos personales y caprichos. En ocasiones, es complicado decidir si un gasto es de necesidad o por capricho, por lo que es común no saber en qué grupo incluir cada uno. Para salir de dudas, pregúntate si podrías vivir sin eso. Si la respuesta es sí, claramente no se tratará de una necesidad.
El 20% para ahorrar y crear un fondo de emergencia
Para seguir con este sencillo método, lo ideal es que puedas destinar el 20% de tus ingresos a hacer crecer tus ahorros. Una buena práctica es disponer de una cuenta corriente adicional a la que poder transferir cada mes una cantidad fija, a poder ser, mediante una transferencia periódica.
De esta forma, ahorrarás de forma automática y sin darte cuenta, lo que te permitirá, además, gastar en base al dinero de tu cuenta corriente. Evitarás tener la sensación de «poder gastar más», ya que el conjunto de tus ahorros se encontrará a salvo en otra cuenta destinada exclusivamente al ahorro.
Aportar un 20% de tus ingresos o nómina mensual al ahorro también puede ser clave si necesitas ahorrar para la entrada de una vivienda si estás interesado en adquirir un inmueble o para cualquier proyecto que te propongas (estudiar en el extranjero, pagar la universidad de tus hijos, adquirir un nuevo coche, etc.).
Continuando con nuestro ejemplo, deberías poder ahorrar unos 200 euros mensualmente si cobras 1.000 euros. Si sigues aplicando esta regla durante un par de años, podrías conseguir unos ahorros de 4.800 euros.
Amortizar deudas pendientes
También, puedes destinar parte de tus ingresos mensuales o ahorros acumulados a amortizar las deudas que tienes pendientes. Piensa que puedes reducir los años que te quedan de hipoteca o la cuota del préstamo de tu coche, por ejemplo, si dedicas una parte de tus ahorros a las amortizaciones.
Me parece interesante la regla 50/30/20. La pondré en práctica y ya os contaré gracias por los consejos. Un Saludo