Hablamos del castillo de Maqueda, una fortificación que se construyó en el 1177. Por lo visto, el Estado lleva más de 10 años intentando deshacerse de este activo inmobiliario, que se encuentra en la provincia de Toledo. En él, vivió la reina Isabel la Católica y, actualmente, alberga las antiguas instalaciones de la Guardia Civil.
Después de varias rebajas en su precio, el Estado volvió a subastarlo en el mes de julio, aunque sin éxito. En el mes de septiembre, tras aplicar una rebaja del 20% volvió a intentarlo.
¿Por qué no consigue el Estado vender este castillo? ¿Es desorbitado el precio que pide? Según los expertos, los gastos de acondicionamiento del castillo, sumados al precio de compra, suman un importe muy elevado, por lo que se convierte en un activo poco atractivo para los inversores.
¿Cuál es el precio del castillo de Maqueda?
En 2013, el Estado intentó su primera subasta, con un precio de unos 9,58 millones de euros. Pero esta, evidentemente, no tuvo éxito. En 2015, cuando parecía que se había recuperado el sector inmobiliario, se intentó subastar de nuevo, esta vez con una rebaja del 30%, pero la subasta quedó desierta. Desde entonces, ninguno de los intentos por vender el castillo Maqueda ha finalizado con éxito.
En la primera subasta de este año, el precio de este activo inmobiliario era de 3.828.465,65 euros, una cifra que representa una rebaja del 60% respecto al precio inicial en 2013. Pero el Estado ha seguido rebajando el precio del Castillo de Maqueda.
El precio final en la segunda subasta celebrada en el mes de septiembre es de 3.254.195,80 euros, lo que representa una rebaja del 67% sobre el primer precio. Para acudir a la subasta, los interesados deben depositar 191.423,28 euros y el plazo para presentar las ofertas termina el 12 de enero de 2022. La apertura de las ofertas se celebrará el próximo 26 de enero.
¿Por qué no logran vender el castillo?
Como explicamos, los expertos consideran que el precio del castillo es uno de los motivos principales por los que se subasta sin éxito. Además, es poco probable que esta última rebaja consiga atraer compradores.
Adicionalmente, hay que destacar que en el castillo se realizó una reforma para que la fortaleza acogiera el futuro Museo de la Guardia Civil (que nunca se inauguró). Esta rehabilitación le costó al Estado la friolera de 5 millones de euros. La reforma se considera un claro limitante en cuanto a los usos que se le pueden dar al castillo y, por ende, pierde atractivo de cara a la venta.
Según los expertos, la fortaleza podría ser empleada como centro de convenciones, ya que alberga grandes salones. También como hotel. No obstante, cualquiera de estos usos supone una inversión millonaria de acondicionamiento, un gasto que debe sumarse al elevado precio de compra.





